“No podemos ser realmente efectivos en la lucha contra la corrupción con el estatus en que muchos estados han mantenido a sus auditorías superiores”: ASF

David Colmenares Páramo, titular de la Auditoría Superior de la Federación (ASF), afirmó que “no podemos ser realmente efectivos en la lucha contra la corrupción con el estatus en que muchos estados han mantenido a sus auditorías superiores, por la evidente vinculación política que existe, la dependencia para financiarlas y los obstáculos para mantener en los cargos a los auditores cuando hay un cambio de gobierno, sin importar el color del partido que llegue”.

El problema no es medir la corrupción, ya sabemos que existe, está bien tener indicadores adecuados, pero lo fundamental es encontrar mecanismos de coordinación, intergubernalmental, interinstitucional entre poderes para combatirla con eficacia. Fortalecer y dar autonomía a las auditorías superiores de los estados es el reto que consolide este proceso y prevenir malos manejos del gasto público, apuntó.

Durante el Foro Internacional “Mejores Prácticas en Materia de Fiscalización”, organizado por la Subcomisión de Análisis Jurídico de las Auditorías Superiores Locales, de la Comisión de Vigilancia de la ASF, Colmenares Páramo apuntó la conveniencia de federalizar a las auditorías superiores de los estados y darles autonomía.

La mayoría de los funcionarios estatales piensan que tener un contralor o auditor a modo les ayudará a hacer las cosas mejor, finalmente tenemos que entender que cuando las cosas fallan no se pueden ocultar. “El que la hace la paga, tarde o temprano”, sostuvo.

Colmenares Páramo destacó la conveniencia de diseñar la cultura del cumplimiento en el pago de impuestos, porque muchos presidentes municipales argumentan que no cobran el impuesto predial porque tendrían un costo político, pero ese costo es precisamente no cobrar y no trabajar bien.

Señaló que Chile recauda por ese concepto 0.6 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), Argentina 0.5; Colombia 0.4, y 0.1 México. Por ello, los alcaldes tienen una función primordial en la prevención de la corrupción, así como las auditorías superiores de los estados, los órganos de control y transparencia, los sistemas estatales anticorrupción y los congresos locales; en el ámbito federal, el Congreso, que da fortaleza a la ASF para que se desempeñe.

Robustecer las funciones de las auditorías superiores estatales forma parte de un paquete de cambio, junto con las actividades de la ASF, de la Secretaría de la Función Pública y de contralores en el marco del Sistema Nacional de Fiscalización.

El titular de la ASF refirió presiones a auditores en diversos estados de la República, mediante la retención de recursos presupuestarios y la realización de fiscalizaciones personales; hay casos en donde no renunció el auditor y desaparecieron la auditoría de esa entidad y crearon un organismo con otro nombre, a quien critica lo acusan de fraude y lo meten a la cárcel.

“La fiscalización sobre el ejercicio de los recursos públicos es un trabajo difícil por las presiones que reciben los auditores en los estados, entonces sólo con la coordinación institucional entre los auditores y el apoyo que ofrezca la Cámara de Diputados se podrán consolidar las acciones”, afirmó.

Dijo que se evita la corrupción en el manejo del gasto público con el conocimiento de las normas, aplicación de criterios y si se sabe el destino de los recursos, para identificar en qué y cómo se gasta.

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