Vientos de Cambio… “Nos faltan 43”, rezan los gritos de justicia y ante ello el gobierno no ha podido parar la proclama de Ayotzinapa Vive, la Lucha Sigue

A partir del 26 de septiembre, México marca el parte aguas del hartazgo de los mexicanos contra el Estado y los partidos políticos. Hoy nos faltan 43 normalistas, rezan los manifestantes, quienes culpan al gobierno de Enrique Peña Nieto de la desaparición de quienes anhelaban instruir en sus primeras letras a los niños y niñas más pobres del país.

El gobierno y sus partidos políticos que le ayudan a su legitimación (PRI, PAN y PRD),  todos encumbrados en un Pacto por México que sólo buscaba privatizar los energéticos, le apostaron a que el Caso Ayotzinapa se olvidaría como se empecinó con el genocidio del 68 y el halconazo del 72. Pero los ciudadanos, en especial estudiantes, maestros, activistas e intelectuales, alzaron la voz para empezar un movimiento social auténtico y natural, al que se han unido miles de demandas de justicia.

Y qué decir del presidente tricolor Enrique Peña Nieto, quien encaramó su voz ocho días después de la desaparición forzada de los 43 normalistas para prometer justicia y para elevar el hartazgo, como mera coincidencia manda al procurador que dice estar cansado por la rendición de cuentas, Jesús Murillo Karam, a informar que los desaparecidos del México doliente ya están muertos. Posteriormente el mandatario se iría de gira por China y Australia, donde seguramente tedría que esquivar las críticas.

Pero los 43 normalistas representan las exigencias de justicia y no basta con entregar un puñado de restos a los padres dolidos, que se han convertido en símbolo de lucha. Hoy se acrecenta el reclamo de justicia social en un país que tiene más de 53 millones de pobres y 53 millonarios, entre ellos, el número uno del mundo: Carlos Slim Helú.

CON PASADO REVOLUCIONARIO

No es coincidencia los ataques a los estudiantes y maestros de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos, pues desde su creación en sus aulas se instruyeron revolucionarios de la época de la guerrilla en México como Genaro Vázquez Rojas y Lucio Cabañas.

Ese es el crimen que reclaman las autoridades a los normalistas de Ayotzinapa y será porque dentro de las humildes aulas a parte de aprender las enseñanzas del magisterio, los instruyen para luchar contra las injusticias.

Ayotzinapa (19)Basta con recordar a un emblema de la Normal de Ayotzinapa: Lucio Cabañas, quien luego de ser estudiante normalista fue maestro rural de su alma mater y para ese entonces ya militaba en el Partido Comunista Mexicano (PMC).

Desde allí Lucio Cabañas dirigió la Brigada Campesina de Ajusticiamiento del Partido de los Pobres, que nació en 1967 como un partido de lucha social en Guerrero. Ante las injusticias se radicalizó en el ambiente de una lucha política y social que encaraba constantes como la impunidad de los caciques y la represión de las fuerzas policiales, sobre todo en las áreas rurales.

Ayotzinapa (52)Por otro lado, el también normalistas de Ayotzinapa, Genaro Vázquez Rojas conformó la Asociación Cívica Nacional Revolucionaria (ACNR), misma que no sobrevivió a toda la época de la guerrilla debido a la muerte de su líder, pero que dejó los cimientos de conciencia social que han sido transmitidos de generación en generación.

Este pasado persigue a los normalistas y aunque son sabedores de la persecución del Estado, con orgullo portan esos conocimientos con los lemas revolucionarios como: Hasta la Victoria, Siempre, frase de Ernesto Che Guevara.

AYOTZINAPA VIVE, LA LUCHA SIGUE…

Ahora la historia volvió a alcanzar a la normal de Ayotzinapa en un hecho que se ha convertido en el clamor de justicia de todos los mexicanos: La desaparición forzada de 43 normalistas un 26 de septiembre en Iguala, Guerrero.

Muchos se preguntarán: ¿Cómo lograron 43 estudiantes desaparecidos despertar al país y levantarlo hacia la lucha social?

Ayotzinapa (45)Como es sabido, antes del caso Ayotzinapa, el Estado ha faltado a su obligación de justicia social en casos de Tlatelolco 68, el Halconazo del 10 de junio de 1972, masacre de San Miguel Canoa, matanza de Acteal y Aguas Blancas, masacre de Villas de Salvárcar, masacre de San Fernando, la Masacre de Tepic, la Masacre de Torreón de 2010 y una larga lista además de la guerra contra el narcotráfico que ha dejado miles de desparecidos y miles de muertos.

Los 43 normalistas que reclama el pueblo mexicano se convirtieron en la bandera del hartazgo y aunque el gobierno ha tratado de minimizar la situación, no pudo ni siquiera ocultar su incapacidad ante los reclamos internacionales.

Como es sabido, el pasado 26 de septiembre los normalistas de Ayotzinapa fueron atacados por las fuerzas del Estado, en este caso por la policía de Iguala por orden del ex presidente hoy preso, José Luis Abarca. Pero los testimonios indican la participación del Ejército Mexicano, al obstruir la atención de los heridos en los hospitales.

Ayotzinapa (38)Pasaron dos días de los ataques y la fiscalía del estado de Guerrero arresta a 22 policías de Iguala por su “presunta responsabilidad” en los ataques pero aún no desplegaban las fuerzas del Estado para buscar a los 43 normalistas desaparecidos forzadamente.

Quien fuera el gobernador de Guerrero, Ángel Aguirre le pide al ex presidente de Iguala que explique y aclare que no tiene que ver con la masacre y la desaparición, le dan la oportunidad de escapar y luego Aguirre  ofrece un millón de pesos a quien dé información que permita hallar a los jóvenes desaparecidos.

Y qué decir del presidente de México, Enrique Peña Nieto, quien brilló por ausencia en un claro crimen de estado. De hecho la representación de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) ocho días después de la desaparición forzada de los normalistas condenó energéticamente los hechos de Iguales por su “extrema gravedad”.

Enrique Peña Nieto esperó once días para pronunciarse ya obligado por el reclamo mundial. Fue el 6 de octubre que el Mandatario se dijo consternado.

Y todavía tuvieron que pasar 34 días para el representante del Poder Ejecutivo recibiera a los padres de los 43 normalistas desparecidos, forzada por la presión social que desde el 22 de octubre se ha colmado en las calles.

Ha habido detenciones de integrantes del grupo criminal Guerreros Unidos, así como de la Pareja Imperial, el ex presidente José Luis Abarca y su esposa María de los Ángeles Pineda, pero  no bastan, se exige la presentación con vida de los normalistas, sin embargo el Estado mexicano volvió a las acostumbradas jugadas como la de presentar un informe detallado un día de la gira del presiden Peña a China y Australia.

Con el informe que ofreció el procurador de la República, Jesús Murillo Karam, sobre la muerte de los 43 normalistas, el Estado pretende enterrar el Caso Ayotzinapa, aunque el procurador que se dice candado de rendir cuentas hable de solo indicios y no de resultados contundentes.

LOS DESAPARECIDOS DE GUERRERO

Ayotzinapa (29)Las cifras oficiales que arroja la etapa de la Guerra Sucia hablan de 532 casos de desaparecidos políticos forzadamente. Y de acuerdo a los análisis que se han hecho, el fenómeno social se dividió en la zona rural y urbana.

En el caso de la zona rural se registran 308 desaparecidos y en la urbana 174.

En la zona rural, destaca el estado de Guerrero con 332 casos de personas que fueron objeto de desaparición en la Guerra Sucia, en tanto que, los restantes se encuentran distribuidos en diversas entidades federativas: el Distrito Federal con 11; Morelos, 4; Oaxaca, 2; Hidalgo, 1 y Puebla, 1.

Ayotzinapa (22)A estos desaparecidos forzadamente se suman los 43 normalistas de Ayotzinapa, a quienes el Estado se niega en tratarlos con el símbolo de desaparecidos políticos.

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