La UdeG se mantiene en estado de emergencia por la vinculación a proceso de los estudiantes Javier Armenta, Iván Cisneros y José Rojas, acusados por el delito de despojo

Tras la liberación de los estudiantes Javier Armenta, Iván Ilich y José Alexis, el Consejo General Universitario acordó mantener a la Máxima Casa de Estudios de Jalisco en estado de emergencia ante la vinculación a proceso y por la visible criminalización de la protesta por parte de las autoridades estatales.

Luego de seis días de permanecer presos en el Reclusorio Preventivo de Puente Grande y en una audiencia de juicio oral que duró aproximadamente nueve horas, los estudiantes Javier Armenta, Iván Cisneros y José Rojas fueron liberados, aunque el juez Felipe de Jesús Rivera Gallegos, del Juzgado Décimo de Control, los vinculó a proceso por el delito de despojo en el predio donde se construye el proyecto inmobiliario de Iconia y donde se manifestaron por 144 días.

El juez dictaminó que la Fiscalía General de Justicia del Estado de Jalisco tiene un plazo de cuatro meses para ampliar las investigaciones y entregar más pruebas de los delitos que se les imputan a los liberados. Además Armenta, Cisneros y Rojas tendrán que acudir cada mes a firmar a la Unidad de Medidas Cautelares. Además no podrán ingresar al predio en disputa.

El rector de la Universidad de Guadalajara (UdeG), Ricardo Villanueva Lomelí, no solo encabezó marchas a favor de los estudiantes, sino que se quedó a dormir en el campamento que instalaron frente a Casa Jalisco, morada donde vive y despacha el gobernador Enrique Alfaro. Se hizo presente en el Juzgado Décimo de Control hasta que quedaron en libertad los estudiantes y luego los trasladó hasta Casa Jalisco para rematar cerrando la sesión del Consejo General Universitario (CGU).

El rector dijo que se cumplió el objetivo al llevar a la manada de los Leones Negros a Javier, Iván y a José.  

“Esto no debió de haber sucedido, pero estamos felices; hoy el gobierno no los liberó, sino los jaliscienses, los mexicanos, las organizaciones civiles, también el gobierno federal, los senadores, los diputados, los partidos políticos, las familias, la comunidad universitaria”, externó el rector de la Máxima Casa de Estudios de Jalisco.

El campamento de levantó pero Villanueva Lomelí advirtió que la Universidad se mantendrá en Estado de emergencia  porque “esto seguirá generando suspicacia e incertidumbre. Yo viví un momento de frustración de no creer el nivel tan bajo de la política en Jalisco. Debemos estar alertas porque esto fue un mensaje político a la UdeG y a los activistas”.

Y abundó: “Esto rebasó todas las barreras de lo permitido. Fue algo que el Gobernador nunca debió hacer y hasta que no se nos regrese la tranquilidad y que venga la concordia y acuerdos en Jalisco, pido que no levantemos el Estado de emergencia”.

Por su parte, Javier Armenta agradeció el apoyo del Colectivo Únete Huentitán, quienes fueron perseguidos por la policía de Guadalajara porque pintaban las paredes exigiendo su liberación.

“Estamos aquí en libertad gracias a cada una de las y los universitarios que desde el jueves estuvieron con mucha valentía alzando la voz. La justicia desafortunadamente se negocia en Jalisco, pero existe, y muchas gracias”, declaró.

Detalló que es lamentable que los ministerios públicos (MP) persigan a quienes piensen diferente del gobierno. “Hay presos políticos que no tienen la oportunidad de pertenecer a esta comunidad”, y exhortó a salir a pedir justicia por quienes son víctimas.

Compartir