El ex presidente Felipe Calderón afirmó que el ataque a su escultura de bronce refleja la incapacidad del gobierno para garantizar la seguridad de bienes y personas en el país

El ex presidente Felipe Calderón Hinojosa reaccionó formalmente ante los destrozos y la decapitación de su estatua ubicados en el Complejo Cultural Los Pinos, calificando a los responsables de la agresión, ex trabajadores de Luz y Fuerza del Centro (LyFC) y miembros del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME), como «unos miserables».

En entrevista radiofónica con el periodista Ciro Gómez Leyva, el ex mandatario le restó valor personal al monumento de bronce y centró su postura en el clima de seguridad e institucionalidad del país.

«Mira, esa estatua, la verdad es que la estatua dice muy poco de mí, pero dice muchísimo de quiénes son ellos: unos miserables», aseveró Calderón.

Crítica a la seguridad estatal y comparación regional

Durante la entrevista, el político michoacano sostuvo que el incidente del pasado 30 de septiembre evidencia una severa falta de protección por parte del Estado. «Lo que pasó en Los Pinos refleja precisamente eso, que no hay un gobierno que garantice la protección ni de los bienes ni de las personas», acusó.

Asimismo, Calderón comparó lo ocurrido en la antigua residencia oficial con las dinámicas políticas de países como Cuba, Nicaragua y Venezuela, advirtiendo que este tipo de ataques suelen ser ejecutados por grupos que se benefician de la «tolerancia gubernamental».

«Me refleja este hecho que ya estamos llegando a ese punto, a ese límite, y que hay que pararlo», enfatizó.

Al ser cuestionado sobre si se consideraba agraviado personalmente por el acto iconoclasta, el ex presidente rechazó tener un interés patrimonial sobre la figura y aseguró mantener la tranquilidad respecto a su gestión:

«No [me siento agraviado]. Lo que yo tengo es la satisfacción de haber trabajado al máximo de mis capacidades y limitaciones por hacer un México mejor; de haber tomado decisiones difíciles, sí, costosas también, riesgosas, qué duda cabe… pero conservo la satisfacción de haber actuado conforme a mis convicciones», concluyó.

Antecedentes y posturas encontradas

Los hechos se registraron luego de que un contingente integrado por cerca de 200 ex trabajadores de Luz y Fuerza del Centro (LyFC) y miembros del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) irrumpiera en Los Pinos para decapitar la efigie y voltear su placa conmemorativa, en protesta por el decreto de extinción del organismo laboral emitido en 2009. Cabe destacar que la escultura ya permanecía recostada sobre el suelo desde julio de 2025 tras la caída de un árbol en la zona.

El acontecimiento generó diversas reacciones en la cúpula política:

Claudia Sheinbaum Pardo: La presidenta de la República condenó la agresión al señalar que no está de acuerdo con actos que impliquen violencia, aunque reconoció la existencia del enojo histórico entre los expersonal de LyFC.

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