En comparecencia Pedro Joaquín Coldwell recomienda no reducir IEPS a gasolinas ni prohibir el fracking porque sería un error y se haría un boquete a las finanzas públicas

Joaquín Coldwell afirmó que la decisión de reducir el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) a gasolinas, no está en sus atribuciones. Sin embargo, dijo, “no lo recomiendo” porque “se haría un boquete enorme a las finanzas públicas” y se afectaría al gobierno electo en la restricción o cancelación de programas sociales que se han anunciado.

Pedro Joaquín Coldwell, titular de la Secretaría de Energía (Sener), afirmó que el contexto internacional resultó adverso, la caída en el precio del petróleo fue la más profunda y persistente en los últimos 25 años, la mezcla mexicana se desplomó de 110 hasta 18 dólares el barril.

Dijo que el golpe a las finanzas pública de Pémex fue muy fuerte, perdió 75 por ciento de sus ingresos y se tuvo que ajustar el PEP en cerca de 57 por ciento y cancelar muchos portafolios de inversión. Esta es una de las principales razones por las cuales no se ha alcanzado la meta de los 3 millones de barriles.

Coldwell precisó que este gobierno ha impulsado las energías limpias, y uno de cada cuatro megawatts que consuman las familias será limpio cuando concluya el sexenio; además, se posicionó a México como uno de los seis países más atractivos para inversión en energías renovables no solo por el buen clima, sino por las buenas regulaciones ambientales.

Sobre el venteo de gas, agregó, que Pemex lo redujo por 500 millones de pies cúbicos al día en 2016, a sólo 200 millones de pies cúbicos en 2017, es una disminución de 60 por ciento. Respecto a gasolinas, 100 por ciento de ésta, desde 2016 es de ultrabajo azufre.

Informó que se armó un grupo de trabajo con los institutos Mexicano del Petróleo y el de Energías Limpias, con el fin de no dejar rezagos a la próxima administración.

El secretario Joaquín Coldwell expuso que la declinación en la producción de gas natural de nuestro país obedece a diversas causas, como la caída de la producción por el agotamiento de Cantarell y la madurez de los campos de Petróleos Mexicanos. La Comisión Reguladora de Energía por muchos años mantuvo bajo control el precio de primera mano que Pemex vende el gas natural, restándole incentivos económicos porque le resultaba más caro producir el gas y lo que recuperaba con su comercialización.

Manifestó que se están tomando varias medidas como el recurrir al nuevo sistema industrial privado, mediante las licitaciones para que también las empresas privadas produzcan gas.

El titular de la Sener explicó que la fractura hidráulica se hace en México desde 1960; el 22 por ciento de los pozos que se han explotado en yacimientos convencionales han usado de alguna u otra forma este procedimiento.

“El 53 por ciento de nuestras reservas de gas están en recursos no convencionales y solo lo podemos extraer mediante el fracking”, advirtió.

“Yo lamentaría el día que se apruebe una iniciativa de prohibir el fracking de manera generalizada en nuestro país, sería un error, ese día habrá una fiesta en Texas del regalo que le estamos dando los mexicanos porque nos condenaría a seguir importando gas”, argumentó.

El secretario de Energía sostuvo que “asignar contratos petroleros en las mejores condiciones para la nación, con ingresos de 74 por ciento, sin que el Estado arriesgue un sólo centavo, no es un acto de traición a la patria”. Precisó que la Reforma Energética y la apertura a la inversión privada responden a circunstancias. “Se nos acabó Cantarell” y se ha venido afrontando una declinación de un millón de barriles diarios, desde 2004 a la fecha, afirmó.

Señaló que se requiere invertir 30 millones de dólares anuales en los próximos 15 años, si se quiere volver a la plataforma petrolera de tres millones de barriles al día. “Es imposible que eso lo asimile el techo de endeudamiento de Petróleos Mexicanos. Forzosamente necesitamos, por el bien del país, además del valioso esfuerzo de Pemex, la participación con capital y tecnología de las empresas privadas”.

El secretario de Energía indicó que todos quisiéramos que “el precio de la gasolina fuera lo más barato posible”, pero el costo se integra por el precio de referencia internacional, la logística de transporte, los márgenes comerciales, las mermas, más la carga fiscal del IEPS federal y estatal, así como el impuesto al carbono, más el IVA.

Precisó que lo que llevó al gasolinazo, que fue tan controvertido, fueron dos factores que inciden en los precios de los combustibles y que contienen un efecto muy grande sobre las finanzas públicas: cuando se incrementa el precio del crudo o el valor de las gasolinas y cuando hay una gran volatilidad del tipo de cambio, y los dos casos se presentaron en diciembre de 2016; el peso se devaluó considerablemente por el efecto Trump y hubo un incremento importante en el costo de las gasolinas.

“No haberlo incrementado hubiera implicado poner en riesgo la calificación crediticia del país y, sobre todo, cancelar programas sociales”, terminó.

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