Los apagones responden a que en la administración de Peña Nieto se realizaron contratos para importar gas caro y que dejaba nuestra soberanía energética en manos extranjeras

Carlos Elizondo Sandoval (especialista en temas de energía)

¿Por qué tenemos estos apagones?

Para responder a esta pregunta es inevitable ir un poco en la historia de la energía en México, primero debemos saber que en el año 1937 el suministro de la energía eléctrica lo proporcionaban tres empresas norteamericanas, que sólo daban el servicio a las grandes urbes del país y tenían en el olvido a las zonas económicamente vulnerables y rurales.

En ese año el presidente Lázaro Cárdenas pide ayuda a un jalisciense muy destacado y que ayudó a la transformación y desarrollo del país, Carlos Ramírez Ulloa. Años más tarde el presidente Adolfo López Mateos declara la nacionalización de la industria eléctrica.

Pero, ¿qué pasa hoy? Hay apagones que no recordamos sufrir en años recientes; la respuesta es sencilla, Con las bajas temperaturas no puede llevase el gas por las tuberías, porque corren el riesgo de romperse, por lo que se tienen que usar otros métodos como pipas para transportarlo. En México, la infraestructura no está hecha para estas frías temperaturas atípicas. Hay que ver el caso de Texas, que lleva tres días sin energía eléctrica.

Al igual que con la industria petrolera, la industria eléctrica es golpeada por intereses económicos muy grandes, tanto nacionales como extranjeros principalmente. Debido a ello, los últimos gobiernos la han ido desmantelando, hablo de los gobiernos neoliberales cuyo principio es ser solo gobiernos policía, es decir, solo regular las actividades económicas, pero no participar de ellas.

Esto en países desarrollados puede ser funcional, pero NO en el nuestro. Por citar un ejemplo, aquí el consumo promedio de un hogar va de los 42 hasta los 280 pesos, si nos trasladáramos a otros países del mundo, este mismo consumo en Estados Unidos tiene un costo de 150 a 180 dólares mensuales y en Europa de 95 a 190 Euros.

Como vemos, estos costos en México son infranqueables, pero hay un sector empresarial que desea con fuerza participar de él y por eso durante la Reforma Energética pidieron que la Comisión Federal de Electricidad (CFE), al igual que Petróleos Mexicanos (PEMEX), fueran desmantelados sistemáticamente para poder entrar en el negocio energético.

Recordemos que dicha reforma se escribió en el escritorio de la secretaría de Estado Hillary Clinton, y se le impuso en la agenda legislativa al presidente Enrique Peña Nieto. Clinton tenía un proyecto regional muy ambicioso para el tema energético, pero se truncó por su derrota electoral y con ello nunca se llevó a cabo, dejando solo una reforma sin pies ni cabeza.

Los apagones responden a que en la administración del presidente Peña Nieto se realizaron contratos para importar gas extremadamente caro y que dejaba nuestra soberanía energética en manos extranjeras. Por ello es necesario hacer una revisión y una nueva legislación energética con carácter de urgente, que nos lleve a nuevas reglas acordes a un país como el nuestro, privilegiados de una gran riqueza petrolera y de gas y, por ende con un potencial enorme de energía eléctrica, muy incómoda para muchos intereses particulares, por encima del bienestar de la población.

Compartir