En operativo de supervisión se retiran unidades de transporte público porque sus conductores reincidieron en no usar cubrebocas

Si bien la revisión al transporte público ha sido permanente, durante la actual contingencia sanitaria se ha reforzado para garantizar que en la prestación del servicio se cumplan las medidas de higiene y sanitización en todas las unidades.

Como ejemplo está la revisión que se hizo este fin de semana en el cruce de las avenidas López Mateos y Mariano Otero, en donde se inspeccionaron 500 unidades, de lo cual resultaron 46 conductores infraccionados por no usar o traer mal puesto el cubrebocas.

También hubo necesidad de pedir a 3 usuarios del transporte público que descendieran de las unidades porque se negaron a utilizar cubrebocas abordo, a pesar de que se les ofreció uno.

Igualmente procedió el retiro de la circulación de 4 unidades de transporte público toda vez que en los registros resultó que en anteriores revisiones ya habían sido infraccionadas porque los conductores no utilizaban o portaban mal el cubrebocas.

Además de la revisión del uso del cubrebocas, en ese punto específico de la ciudad también se distribuyeron 500 mascarillas a usuarios, que se suman a las más de 350 mil que se han entregado durante la contingencia derivada del coronavirus.

Tan solo del 18 de junio a la fecha, se ha sancionado a más de 220 conductores del transporte público por permitir que usuarios no utilicen cubrebocas y más de 292 infracciones porque las unidades no están sanitizadas adecuadamente.

Las labores del personal de la Dirección General de Supervisión al Transporte Público seguirán ininterrumpidamente para garantizar que los traslados de los usuarios de este servicio se den en condiciones de seguridad e higiene, especialmente durante la actual contingencia sanitaria.

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