Los políticos están más atentos a la elección del 2018 que a solucionar los problemas actuales como la inseguridad

La razón principal de la existencia del Estado es la de garantizar a sus gobernados la seguridad, tanto en su persona como en sus pertenencias, el concepto ha evolucionado y al día de hoy, la seguridad implica la ausencia de riesgos o amenazas, tanto para las naciones como para los individuos. Un concepto amplio que deja ver el compromiso enorme que, en teoría, adquieren los políticos en el ejercicio del gobierno.

En este contexto, las acciones que se deben implementar para tratar de consolidar modelos tendientes a la prevención y persecución del delito deben contar con un respaldo de especialistas en la materia, ser más inteligentes que los delincuentes, mejor planeadas y estructuradas y lo más importante, apuntalar a la participación del ciudadano desde su diagnóstico y elaboración hasta la puesta en marcha, que garantice el respaldo social y su eventual éxito.

Lamentablemente los recientes sucesos ocurridos en el país, desde trifulcas y muertos en penales bajo el control del crimen organizado, hasta la aparición de cuerpos colgados en retornos elevados en vialidades de Guadalajara, nos dejan ver a una autoridad rebasada por la delincuencia y a una sociedad harta de padecerlo.

Hoy resulta interesante el mensaje que el cardenal de Guadalajara, Francisco Robles Ortega manda a los políticos al respecto de los elevados índices de inseguridad, declarar que «pareciera que la preocupación máxima de las autoridades es acumular recursos para ganar las elecciones del año próximo, hacer alianzas”.

Y no le falta razón. Resulta preocupante que a la par de la escandalosa escalada de violencia no se vea por ninguna parte quien diga esta boca es mía, alguna autoridad que realmente este preocupada y se ocupe del tema. Hoy los políticos están más atentos a la elección del 2018 que a solucionar los problemas actuales, lo que nos deja en franca desesperanza a que las cosas puedan cambiar. 

“El político piensa en la próxima elección, el estadista en la próxima generación”, frase del Alemán Otto Von Bismarck que nos permite establecer claramente la triste realidad de nuestro país, que exhibe un estado fallido donde a los políticos tan solo les interesa mantenerse en el presupuesto sin comprometerse a dar soluciones a la innegable crisis en materia de seguridad, que cada día se torna más violenta y sanguinaria sin esperanza de que esto se pueda revertir y podamos vivir en paz.  

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