Al arrancar la campaña rumbo a las elecciones del primero de julio, Enrique Alfaro advirtió que no ya no habrá “un gobernador arrodillado y sometido por el presidente”

Con miras a las elecciones del primero de julio, Enrique Alfaro Ramírez lanzó la advertencia: “Nunca más un Jalisco ignorado ni ninguneado por el gobierno federal ni un gobernador arrodillado y sometido por el Presidente de la República”, esto al arranque de su campaña para gobernador de Jalisco, en la que propuso iniciar el camino de la refundación de Jalisco.

Enrique Alfaro Ramírez, el candidato a la gubernatura de Jalisco por el Partido Movimiento Ciudadano, arrancó su campaña rumbo a las elecciones del primero de julio en la emblemática Plaza de la República, como lo hiciera en las elecciones del 2012 en las que estuvo a escasos dos puntos porcentuales de hacerse del triunfo.

Allí, frente a sus simpatizantes, la mayoría gente de los candidatos a las presidencias municipales y diputaciones locales y federales, el puntero en las preferencias electorales lanzó la advertencia:  

“Creemos un estado que sea capaz de reconstruir una agenda intensa con la federación, sí pero que quede claro y se escuche hasta la ciudad de México, nunca más un Jalisco ignorado y ninguneado por el gobierno federal, ni un gobernador arrodillado y sometido con el presidente de la república”.

Haciendo hincapié que su campaña será austera y que los jaliscienses no verán ni siquiera en un espectacular con su persona, ni gorras, camisas, ni camines pintados con su imagen, ni tarjetas milagrosas (haciendo referencia a la tarjeta rosa que repartió el PRI en el Estado de México), Alfaro ha centrado sus propuestas en la refundación del estado al considerar que “el sistema político ya no responde a las demandas de nuestra sociedad y que la simple alternancia ha dejado de ser generadora de esperanza de cambio verdadero”.

Se dijo conscientes del nivel de descomposición al que ha llegado la política y del nivel de enojo social.

Por lo que manifestó: “Desde esta plaza queremos levantar la voz para iniciar juntos el camino de la reconstrucción”.

Aunado a lo anterior, dijo que “la gran visión reformista de los jaliscienses está una vez más a prueba”, por lo que asumió el reto de construir un acuerdo social que permita romper de tajo el pacto de corrupción.

“Hoy contra viento y marea, contra todos los intereses que tratarán de descarrilarnos, Jalisco y su gente volverá a ser ejemplo de cómo reconstruir a  la nación desde sus cimientos”, apuntó.

Al explicar el concepto de refundación, indicó que  la “refundación de Jalisco no es un slogan de campaña, es un proyecto a largo plazo para solucionar de raíz los problemas más urgentes que afectan a nuestra entidad, es un proyecto de gobierno para cambiar de fondo a nuestras instituciones públicas, para que regresen a los principios para los que fueron creados.

Luego Enrique Alfaro manifestó que apenas treinta años que México conoció lo que significa la alternancia de partidos en el gobierno, “la esperanza que se generó con la idea de que sacando al PRI de Los Pinos México cambiaría como por arte de magia, se derrumbó de manera intempestiva es el legado del foxismo y del calderonismo, la traición a nuestra democracia, que permitió que el régimen siguiera intacto y los problemas de nuestra nación se agravaran”.

Con el regreso del PRI a Los Pinos con Enrique Peña Nieto, aseveró que regresó lo peor de nuestro pasado.

“Llevamos 30 años cambiando de siglas de colores, de nombres y de rostros, 30 años también alimentando el enojo y la desesperanza de los mexicanos y nuestro sistema político sigue intacto. Esa realidad no es ajena a Jalisco, cambiar de partido en el poder no es suficiente”, dijo.

Se dijo listo para ser gobernador de Jalisco y transformar de fondo la vida pública del estado.

“Llegó el momento de terminar lo que iniciamos en el 2012, estamos listos tenemos una cita con la historia, desde Jalisco se construye también el futuro de México”, terminó. 

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