Gracias a la orden presidencial de abrir archivos militares el GIEI alertó con seguridad que narcos, militares y policías desaparecieron a los 43 normalistas de Ayotzinapa

Al rendir informe sobre el Caso Ayotzinapa, el Grupo Interdisciplinario de Expertas y Expertos Independientes (GIEI) clarificó la participación en la desaparición forzada de los 43 normalistas de militares, policías y del Grupo delictivo Guerreros Unidos. Además alertó sobre la posibilidad de que los normalistas pudieron estar con vida hasta el 4 de octubre.

En una conferencia de prensa el Grupo Interdisciplinario de Expertas y Expertos Independientes (GIEI), dejó en claro el estatus de la investigación sobre el Caso Ayotzinapa. Del que indicaron hay avances gracias a la apertura de archivos militares.

De acuerdo a lo analizado, se reveló que en todo momento tanto el grupo delictivo Guerreros Unidos como autoridades policiales federales y estatales, militares y del gobierno municipal supieron del destino de los normalistas.

“Había interceptaciones telefónicas en tiempo real de lo que estaba pasando en Iguala, sin embargo, ninguna de esa información llevó a tomar decisiones para la protección de los jóvenes”, denunciaron.

Además revelaron que es probable que los normalistas desaparecidos de Ayotzinapa el 26 de septiembre de 2014 pudieron continuar con vida hasta el 4 de octubre.

“Esos archivos que encontramos en Sedena, muestran que el día 26 de septiembre y el 4 de octubre había interceptaciones telefónicas que hablaban sobre los jóvenes”, advirtieron

Esto es, “que hablaban de dónde había que mandar los jóvenes, y algunas de ellas son del día 4 de octubre, es decir, varios días después de los hechos”.

Las comunicaciones mostrarían que una parte de los jóvenes estarían vivos en esos días, señalaron los expertos del GIEI.

Además, explicaron las relaciones de complicidad para desaparecer a los 43 normalistas: “Hay conversaciones que refieren la relación entre personas de Guerreros Unidos y Marina, Semefo, diversos alcaldes, C4, policías de varias instituciones y regiones”.

En síntesis, “hay una relación cercana entre criminales y autoridades. Hay acciones coordinadas entre ellos contra los normalistas de Ayotzinapa”.

Abundaron: “También hay evidencia en diversas conversaciones de comunicación y actividades conjuntas entre grupos delictivos y militares. Hay referencias a jales, comidas, tenientes, entre otros”.

El GIEI advirtió: “Estas interceptaciones muestran una relación cercana de la organización criminal con militares; también se menciona a la Marina, lo que debe de ser investigado.

“Hay hechos que se realizan de manera coordinada: el acceso directo de Guerreros Unidos a información que se manejaba en el C4 y la relación con personas que trabajan en Semefo.

“con presidentes municipales, jefes de policía, pero sobre todo la relación que existe entre las operaciones del grupo criminal y la investigación que se realizó en Chicago. Esto, sobre el transporte de droga en camiones”, indicaron.

Lo que se muestra es la relación entre el grupo criminal con el Capitán José Martínez Crespo y el Coronel Rafael Hernández. E incluso con personal de la Marina, que aún no se ha investigado; así como con presidentes municipales y policías locales.

Por otra parte, el Grupo de Expertos consideró la investigación realizada por el gobierno de AMLO “con pleno apego al Estado de Derecho y la Ley”.

Así la señalaron los expertos y subrayaron que a diferencia de la llamada ‘verdad histórica’, en la actual investigación sobre Ayotzinapa no se ha torturado a nadie.

El GIEI manifestó que ante la cancelación de más de 80 órdenes de aprehensión por el Ministerio Púbico contra presuntos implicados, no se conoce el fundamento de por qué no se cumplimentaron.

(Regeneración)

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