¡Traición al oriente! Sergio Chávez acusa al gobierno estatal de Pablo Lemus de «esfumar» 700 millones de mi macro periférico para financiar caprichos mundialistas
En lo que ya se perfila como el choque político y financiero más escandaloso del trienio en la Zona Metropolitana de Guadalajara, el presidente municipal de Tonalá, Sergio Chávez Dávalos, ha lanzado una acusación fulminante contra la administración de Pablo Lemusl. El alcalde denunció públicamente lo que considera un despojo descarado a los ciudadanos del oriente de la metrópoli: La desaparición de 700 millones de pesos originalmente destinados y etiquetados por el Congreso del Estado para la conclusión del sistema de transporte Mi Macro Periférico en su tramo oriente.
Con un tono que osciló entre la indignación y la diplomacia estratégica, Chávez destapó una «caja negra» presupuestal al asegurar que tiene la firme sospecha de que ese multimillonario fondo fue «tomado» y desviado unilateralmente para costear obras de relumbrón relacionadas con el próximo Mundial de la FIFA y la ampliación de la línea ferroviaria hacia el aeropuerto.
OBRAS «SACADAS DE LA MANGA» PARA EL MUNDIAL: EL GRAN DESVÍO
De acuerdo con las declaraciones del edil tonalteca, el Congreso del Estado había aprobado formalmente en diciembre la etiqueta de 700 millones de pesos para dotar al oriente de la ciudad de cinco estaciones y 5.5 kilómetros de concreto hidráulico que conectarían finalmente a miles de familias marginadas del transporte masivo. Sin embargo, el compromiso, que ya arrastra más de año y medio de retraso (21 meses de promesas incumplidas), parece haber sido sacrificado en el altar de los grandes reflectores internacionales.
«Este dinero que se proyectaba para el Macro Periférico se tomó, casi estoy seguro, para hacer obras que se sacaron de la manga, obras ya muy planeadas, defendidas y debatidas del Mundial», disparó Chávez.
El alcalde sugirió que la presión de la FIFA obligó al gobierno estatal a concentrar los recursos de dos años en un par de megaobras, dejando a los municipios periféricos en un estado de inanición financiera. «¿Qué quiero ver? Sin tener yo la información, que todo el dinero que había para bolsas etiquetadas o para municipios se concentró en un par de obras y, otra vez, nosotros somos los paganos», sentenció de manera lapidaria.
LA LEY DEL SILENCIO EN LA METRÓPOLI
La denuncia de Chávez no solo sacudió a Tonalá, sino que expuso el temor y la sumisión política que impera en otros municipios metropolitanos. Según el alcalde, municipios vecinos de la periferia enfrentan la misma asfixia presupuestal, pero sus gobernantes prefieren callar por disciplina partidista.
«Platiquen con la alcaldesa de El Salto, de Tlaquepaque, de Juanacatlán, incluso alcaldes metropolitanos que son del mismo partido; pues no lo pueden decir, lógico, son de su propio partido. Pero es que todo se concentró el dinero de dos años a estas grandes obras», denunció Sergio Chávez, advirtiendo que de continuar esta inercia, el próximo año habrá «otra vez cero pesos» para el resto de los municipios metropolitanos.
TONALÁ EN LA INANICIÓN: LAS FRÍAS CIFRAS DEL ABANDONO
Para demostrar que su reclamo no es un simple berrinche político, el presidente municipal desmenuzó las cifras oficiales de inversión del estado en Tonalá durante los últimos dos años. Aunque el discurso oficial del Ejecutivo estatal intente presumir grandes inversiones en el municipio, la realidad matemática es devastadora.
Chávez detalló que de una supuesta inversión de más de 536 millones de pesos en los últimos dos años, se deben restar 329 millones destinados a la segunda o tercera etapa del Hospital Civil Oriente. El alcalde aclaró que este hospital es un equipamiento de carácter regional y no una obra de beneficio directo o municipalizado para Tonalá.
Restando la obra hospitalaria regional, la inversión directa del gobierno estatal en Tonalá durante dos años de administración se reduce a unos raquíticos 206 millones de pesos.
La cifra palidece brutalmente al compararse con el sexenio anterior, encabezado por Enrique Alfaro, donde se concretaron inversiones por 2 mil 623 millones de pesos en seis años:
Trienio 2018-2021 (con el partido Movimiento Ciudadano en el poder local): 587 millones de pesos.
Trienio 2021-2024 (ya bajo la actual gestión de Sergio Chávez): 2,038 millones de pesos destinados a 241 obras locales, destacando la emblemática Avenida Río Nilo y la Cruz Verde Poniente.
El «paquete del olvido»: 230 millones en proyectos congelados
El olvido estatal no es por falta de propuestas. Chávez reveló que ha entregado personalmente en dos ocasiones una carpeta con siete obras de intercomunicación urgentes para conectar a Tonalá con Guadalajara y Tlaquepaque, valuadas en un modesto paquete de 230 millones de pesos.
Entre los proyectos ignorados por el Gobierno del Estado se encuentran:
Calle Emiliano Zapata (Centro Histórico): concreto estampado (40 mdp).
Avenida Juan de Robledo (Colonia Educadores Jaliscienses): concreto hidráulico (60 mdp).
Avenida Juárez (Colonia Rancho Veracruz): concreto hidráulico (50 mdp).
Lago Urbano El Ocotillo (Periférico Nuevo): equipamiento (20 mdp).
Calle Independencia (Colonia Presidencial de Prado): concreto hidráulico (30 mdp).
Calle San Julián (Colonia Jalisco): concreto hidráulico (30 mdp).
A la fecha, la respuesta estatal ha sido el vacío absoluto. «De estas obras que les acabo de mencionar, ninguna ha tenido respuesta, tal vez ni voluntad del gobierno del estado para construir ni un metro cuadrado», lamentó el edil [8]. Mientras tanto, las obras relevantes que sí se han entregado recientemente, como la Avenida Salamitán (donde el municipio aportó 17 millones para liberar terrenos) o la Avenida Lázaro Cárdenas, fueron fruto de espinosas negociaciones parlamentarias individuales y no de una política de planeación metropolitana por parte del Ejecutivo.
«SOY POLÍTICO, NO LÍDER SINDICAL»: UN LLAMADO A LA VOLUNTAD
A pesar del flagrante agravio financiero, Sergio Chávez intentó enfriar los rumores de una ruptura institucional definitiva a poco más de un año de concluir su mandato constitucional. El alcalde rechazó que su exigencia sea interpretada como un pleito personal o electoral.
«Jamás me he expresado mal del gobernador, jamás he buscado el pleito, todo mi respeto a su investidura… pero sí luchar por obras para Tonalá… y se interpreta como un pleito personal», argumentó Chávez.
El presidente municipal cerró con un llamado directo al mandatario estatal para sentarse a dialogar de frente, dejando de lado los pretextos sobre inasistencias a mesas de seguridad o administrativas del SIAPA:
«Ojalá y me diera la oportunidad el gobernador de sentarnos, pero con la voluntad y hablar las cosas como son. Si ya no hay dinero para este año, que haya una promesa real donde ya no toque este más recurso y que concentren todo ese puño de dinero que se fue a otro lado y que lo metan a Tonalá. Y asunto terminado. Soy político, no líder sindical», concluyó de forma contundente.


