Ricardo Monreal encabeza el desembarco del poder federal y proyecta el liderazgo de Mery Pozos: “No la dejen sola. Nunca. Va a hacer historia”

En una contundente exhibición de fuerza política y en un escenario abarrotado por más de mil 500 personas en la Expo Guadalajara, la cúpula parlamentaria de Morena en la Cámara de Diputados movilizó sus piezas hacia la entidad. Encabezando una nutrida comitiva de más de 40 diputados federales procedentes de diversos puntos del país, el presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo) y coordinador de la bancada guinda, Ricardo Monreal Ávila, emitió un vehemente mensaje político destinado a sacudir el tablero electoral jalisciense.

Durante la presentación del segundo informe de actividades legislativas de Mery Pozos, el líder de la mayoría parlamentaria catapultó la figura de la congresista al definirla como una de las mentes «más brillantes de la actual Legislatura» y una referente indiscutible dentro de la nueva generación de mujeres llamadas a transformar la vida pública nacional.

«¡NO LA DEJEN SOLA!»: EL MANDATO QUE ENCENDIÓ LOS VÍTORES DE «¡PRESIDENTA!»

Con un discurso impregnado de simbolismo y calado histórico, Monreal Ávila trazó un paralelismo directo entre la trayectoria de Pozos y la estirpe liberal de Jalisco, vinculando su labor con el pensamiento republicano de próceres como Valentín Gómez Farías y Mariano Otero.

En el clímax de su intervención, ante la mirada de familiares, simpatizantes y liderazgos locales, el coordinador parlamentario lanzó una consigna que resonó como un destape abierto: “No la dejen sola. Nunca. No la dejen sola porque va a hacer historia”.

La exhortación de la Presidencia de la Jucopo hizo estallar el recinto, detonando un coro multitudinario de «¡Presidenta, presidenta!» por parte de la concurrencia, afianzando el respaldo político de la bancada mayoritaria hacia el proyecto de la legisladora.

LA LLAVE DEL PRESUPUESTO FEDERAL Y LA PRUEBA DE LA HONESTIDAD

El espaldarazo de Monreal no fue únicamente político, sino también institucional. El legislador puso especial relieve en el papel estratégico que desempeña Pozos al frente de la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública de San Lázaro, órgano clave donde se analiza y dictamina la distribución de los recursos públicos de la Nación.

Sobre esta encomienda, Monreal destacó que la diputada ha acreditado capacidad, talento, inteligencia y absoluta responsabilidad.

“Es la única. Confíen en ella, confíen porque es una mujer honrada”, aseveró Monreal con contundencia, calificándola además como una servidora pública dotada de profunda sensibilidad social y vocación de servicio.

DENSA EMBESTIDA CONTRA LA REALIDAD MUNICIPAL: «UNA CIUDAD DE DOS VELOCIDADES»

El cónclave político sirvió como plataforma para que Mery Pozos —acreditada en el acto como la diputada más productiva de Jalisco con 68 iniciativas de ley

— desplegara una dura radiografía crítica contra el desempeño de las autoridades locales y municipales.

Entre sus propuestas de mayor calibre destacan la penalización al reclutamiento de menores por el crimen organizado, la regulación de la Inteligencia Artificial frente a la violencia digital infantil y reformas a la Ley General de Turismo contra la trata de personas en zonas turísticas y hospedajes.

No obstante, el tono más álgido del informe se centró en la crisis de agua contaminada en más de 200 colonias de Guadalajara, ante la cual promovió denuncias ante Conagua, la CNDH y la tramitación de más de 70 amparos, logrando hasta la fecha 10 suspensiones temporales y una definitiva.

Cerrando con un mensaje frontal contra el modelo de gobierno imperante en la capital del estado, gobernada por la emecista Verónica Delgadillo, Pozos cuestionó el abandono de servicios básicos y enfatizó que Guadalajara figura lamentablemente como la segunda ciudad con mayor percepción de inseguridad del país.

“Guadalajara no puede convertirse en una ciudad de dos velocidades: una ficticia que se presume en redes sociales y propaganda gubernamental, y otra que se padece”, sentenció la legisladora, concluyendo que la ciudadanía merecía sin cortapisas “un gobierno a la altura de su gente”.

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