Ricardo Monreal aplaude la firmeza de la presidenta Claudia Sheinbaum al priorizar la defensa de la soberanía nacional sobre cualquier presión externa

En un despliegue de retórica incendiaria y nacionalista, el coordinador de Morena, Ricardo Monreal Ávila, ha erigido un muro legislativo alrededor de la presidenta Claudia Sheinbaum, calificando su reciente postura ante el exterior como un acto de valentía constitucional que deja sin oxígeno a la oposición.

Desde el Palacio Legislativo de San Lázaro, Monreal sentenció que la Mandataria “hizo lo correcto” al abandonar su tono moderado para enfrentar con el «mazo» de la Constitución las presiones que buscan vulnerar la dignidad de México.

El fin de la moderación: Sheinbaum contra las cuerdas externas

Monreal destacó que, aunque el discurso de la presidenta solía ser «más cuidadoso», la gravedad de las circunstancias externas —especialmente la falta de un entendimiento racional con potencias extranjeras— la obligó a aplicar con rigor el Artículo 89 constitucional.

Con un tono espectacular, el líder morenista advirtió que no permitirán la “no injerencia” en asuntos internos y que cualquier intento de intervención militar o de agencias como la CIA en territorio nacional es, y será, “inadmisible”.

“Políticos burócratas vs. Visión de futuro”: El dardo a la oposición

En un ataque directo a la lógica de los bloques del PRI, PAN y MC, Monreal contrastó la firmeza de la Cuarta Transformación con lo que llamó “políticos burócratas y pragmáticos” que carecen de intuición y visión de Estado.

Según el legislador, la presidenta no tenía otra alternativa que la defensa de la soberanía; de lo contrario, no solo fallaría al pueblo, sino que incurriría en responsabilidades constitucionales y penales graves.

Guerra Geopolítica: El tablero de noviembre

Monreal vinculó la «cruenta» presión contra el gobierno mexicano con el calendario electoral de Estados Unidos, señalando que los intereses republicanos están jugando su propio juego a costa de la estabilidad binacional. Ante esto, el legislador fue enfático: mientras la oposición titubea, Sheinbaum ya ha dado muestras de cooperación real al entregar 95 perfiles de narcotraficantes de alto nivel reclamados por el vecino país, demostrando que la soberanía no está reñida con la eficacia, sino con la sumisión.

La estocada final: Reformas contra la injerencia

Para cerrar su ofensiva, Monreal anunció que el Congreso no se quedará de brazos cruzados. Con la reforma constitucional en materia de injerencia extranjera ya avalada, el morenista advirtió que el debate de la ley secundaria será el próximo campo de batalla donde se blindará definitivamente a las instituciones mexicanas de las manos externas que la oposición, según su narrativa, parece dispuesta a tolerar.

El mensaje es claro: para Monreal, quien no esté con la defensa de la soberanía de Sheinbaum, está del lado de la «insensatez» y el entreguismo.

Compartir