¿Marchas o participación?…  ¿Vía idónea para solucionar las omisiones y desatinos de los gobernantes en turno?

Por Alfonso García Sevilla

El descontento de una parte de la sociedad ante la gestión del presidente Andrés Manuel López Obrador, reflejado en la marcha llevada a cabo el domingo 5 de mayo, me dejan la reflexión de si es esta la vía idónea para solucionar las omisiones y desatinos de los gobernantes en turno. 

Las marchas, si bien es cierto son un catalizador del descontento social y buscan llamar la atención ante asuntos públicos específicos, también es cierto que en nuestro país rara vez han generado cambios trascendentes o derrocar gobiernos, tampoco han logrado cambios en la política o conducción de la administración.

Recuerdo manifestaciones multitudinarias recientemente para protestar por el alza en las gasolinas, por la inseguridad pública, por los desaparecidos, por la despenalización del aborto, entre muchas otras, sin que se haya causado un efecto favorable en sus peticiones. Con el paso del tiempo pareciera olvidarse al grado que hoy la gasolina cuesta 5 pesos más por litro ante el silencio de los millones que hace un año reclamaban por su incremento. Y tiende a seguir aumentando. 

Durante 2017 ocurrieron 2 mil 436 manifestaciones y 58 plantones, tan solo en la capital del país, sin que esto represente solución de fondo a demandas, algunas muy legítimas, otras de índole político, que en ocasiones atentan contra la libertad de tránsito de muchos ciudadanos.

En la actualidad, ante la integración de mecanismos de participación ciudadana, tanto a nivel federal como locales, se vuelve importante transitar de marchas de odio a propuestas racionales que realmente sean un contrapeso a la autoridad en turno y que obligue a efectuar cambios en la forma de gobierno.

Los asuntos públicos deben ser ya tratados desde una óptica de inserción del ciudadano de forma ordenada, organizada y propositiva ante la cada vez más notoria incapacidad del Estado a solucionar las demandas sociales, mismas que a su vez, día a día parecen más difíciles de solucionar. 

Politólogo, Profesor Universitario y miembro del Claustro Académico del Itei.

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