Carlos Lomelí salió al paso de las advertencias del Cardenal Robles Ortega sobre la «lista negra» de periodistas, asegurando que es una herramienta de transparencia
En un tono que mezcla la ironía con la defensa férrea de la 4T, el senador de Morena respondió al arzobispo de Guadalajara tras sus duros señalamientos contra la «lista negra» del gobierno federal, asegurando que el prelado debería estar feliz de vivir en libertad.
El choque entre el poder político y el clero alcanzó un nuevo nivel de tensión. Tras las declaraciones del cardenal José Francisco Robles Ortega, quien calificó de «grave» y una «amenaza a la democracia» la difusión de una lista de periodistas críticos, el senador de Morena, Carlos Lomelí Bolaños, salió al paso con una respuesta cargada de sarcasmo y retórica oficialista.
El Derecho a Opinar y el Dardo de los «Otros Datos»
Lomelí Bolaños, lejos de mostrarse intimidado por la investidura del arzobispo, afirmó que el Cardenal es un habitante más de este país que goza del derecho a opinar pese a su ministerio.
«Me da gusto que él se manifieste vertiendo su punto de vista porque aquí hay democracia social y democracia en expresión», señaló el legislador, reconociendo la libertad de la que goza el jerarca.
Sin embargo, el tono cambió de inmediato cuando el senador utilizó la clásica consigna del movimiento para desautorizar la preocupación de la Iglesia.
«Nosotros, ahora sí, parafraseando a mi viejito chulo (AMLO), tenemos otros datos», sentenció Lomelí, desestimando las comparaciones que algunos sectores hicieron entre la lista y métodos de control totalitarios.
¿Lista Negra o Estudio de Audiencias?
Frente a la denuncia del Cardenal sobre la puntualidad de publicar nombres, apellidos y lugares de trabajo, el senador defendió el documento alegando que no se trata de una persecución.
Según Lomelí, lo que el gobierno ha presentado es un «estudio sobre las audiencias» y el comportamiento de los votos en redes sociales, un proyecto que se construye de la mano con los medios y la sociedad.
Para blindar su postura, el senador recurrió a las cifras: recordó que la presidenta Claudia Sheinbaum presentó encuestas que arrojan que más del 87 por ciento de los ciudadanos están de acuerdo en que se establezca «de manera muy puntual lo que se está comunicando».
La «Felicidad» de la Libertad
En un cierre espectacular y mordaz, Carlos Lomelí concluyó que el hecho de que el Cardenal pueda criticar al gobierno es la prueba máxima de que en México impera la libertad.
«Celebro que con todo y su ministerio él tenga el derecho y la felicidad de estar en un país en donde hay libertad», remató, dejando claro que, para Morena, el clamor de la Iglesia es solo una opinión más en el vasto mar de la democracia social que defienden.


