La presidenta Sheinbaum solicitó a la dirigencia de Morena revisar la conducta del diputado Pedro Haces tras exhibirse en un evento sindical con el senador panista Enrique Vargas del Villar
Un apretón de manos y una fotografía en un acto público bastaron para desatar una tormenta política en la Cuarta Transformación. La presidenta Claudia Sheinbaum lanzó un duro reproche público contra el diputado plurinominal de Morena, Pedro Haces, por vincularse con figuras de la oposición e integrarlas a eventos del movimiento, solicitando abiertamente que la dirigencia de Morena revise el caso para determinar si corresponde aplicar una sanción.
El conflicto estalló tras un evento celebrado el pasado 6 de septiembre en Ixtapaluca, Estado de México, con motivo de la toma de protesta de los líderes del Sindicato México Nuevo y del SATERM.
En dicho acto —vinculado a la Confederación Autónoma de Trabajadores y Empleados de México (CATEM), que encabeza Pedro Haces— hizo acto de presencia el senador panista Enrique Vargas del Villar, quien posteriormente difundió en sus redes sociales fotografías en las que aparece junto al legislador morenista Ricardo Monreal y a Pedro Haces Lago.
La respuesta desde Palacio Nacional no se hizo esperar durante la conferencia matutina del miércoles 9 de septiembre. Al ser cuestionada sobre la conducta del diputado, Sheinbaum fustigó la alianza frente a las cámaras: “No puede ser diputado de un partido y andar haciendo campaña por otro”.
La Mandataria recordó que la militancia partidista prohíbe respaldar electoralmente a fuerzas políticas rivales.
Lejos de suavizar la polémica, Sheinbaum descartó que este acercamiento fuera una simple maniobra táctica. Al responder si la conducta del legislador representaba un «zigzagueo» —concepto utilizado comúnmente para referirse a los guiños hacia la oposición—, la Presidenta sentenció: “Eso ya ni es zigzaguear, pues eso ya está como que no viene al caso”.
Acto seguido, definió con dureza los límites éticos del proyecto oficialista: “Zigzaguear es traicionar tus principios”, recalcando que no zigzaguear significa esencialmente “no traicionar”.
Aunque aclaró que a ella no le corresponde sancionar directamente al diputado que llegó a la Cámara por la vía de representación proporcional, Sheinbaum trasladó de lleno la presión al partido: “Ya le correspondería a Morena definir si está haciendo campaña por otro partido, pues si eso lleva una sanción o no”.
La bola queda ahora en la cancha de la dirigencia guinda, llamada a decidir si castigará la indisciplina política o dejará pasar la afrenta.


