Jacqueline Peschard, presidenta del Comité de Participación Ciudadano del Sistema Nacional Anticorrupción, advirtió que la sombra de Odebrecht se ciernes sobre México

Al advertir que Petróleos Mexicanos (Pemex) realizó durante el 2016 pagos irregulares por más de 950 millones de pesos para la refinería de Miguel Hidalgo, en Tula, Jacqueline Peschard indicó que la sombra de Odebrecht se cierne también sobre México.

La presidenta del Comité Ciudadano del Sistema Nacional Anticorrupción participó en el foro Política y Dinero, Democracia vs Corrupción, organizado por el Instituto Nacional Electoral (INE).

Sin mencionar el nombre de Emilio Lozoya Austín, involucrado en la trama de corrupción de sobornos más grande América mejor conocida como el Caso Lava Jato, Peschard advirtió que “la sombra de Odebrecht se cierne también sobre México, particularmente sobre Petróleos Mexicanos (Pemex)”.

Indicó que desde el 2016, la Auditoría Superior de la Federación detectó que Pemex realizó presuntos pagos irregulares por más de 950 millones de pesos para la empresa Odebrecht con el fin de realizar obras en la refinería Miguel Hidalgo, en Tula.

Y ofreció más detalles del caso al indicar que el abogado de Odebrecht Rodrigo Tacla tenía la función de inyectar dinero en las campañas políticas.

“Y no solamente en Brasil, sino como ustedes saben en muchos países de América Latina, incluidos México”, alertó.

Manifestó que el dinero se inyectaba para enviar regalos a candidatos, organizar fiestas y homenajes, y acercar prostitutas de avistamiento a futuros aspirantes a cargos públicos en todas las latitudes del continente.

De acuerdo a los expedientes del Caso Lava Jatto, el abogado involucra a políticos de 12 países entre los que destacan Lula da Silva, de Brasil; Juan Manuel Santos, de Colombia; Ollanta Humala, de Perú; Michel Temer, actual presidente de Brasil y otros.

Personajes que ya están en la cárcel y autores de los millonarios sobornos que han decidido colaborar con las autoridades brasileñas han develado que en México el enlace para hacerle llegar dinero a la campaña de Enrique Peña Nieto, fue Emilio Lozoya Austín.

De acuerdo a la información que posee Peschard la operación consistía primero en involucrarse en las campañas políticas de los candidatos con posibilidades de ganar las contiendas, se encargaba del manejo de su imagen y después los asesoraba como gobernantes para incluir contratos con la empresa en sus planes de gobierno.

El abogado reveló que fueron más de mil los funcionarios que aceptaron sobornos, entre lo que incluían jefes de Estado y hasta encargados de ventanilla de cobros.

En el mismo foro, Jacqueline Peschard se refiere a Javier Duarte como “otro botón más sucio de la muestra, sin que nadie se le presente como rival, sigue siendo el ex gobernador de Veracruz”.

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