Oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH) condenó asesinato del periodista Pablo Morrugares Parraguirre

La Oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH) condenó los asesinatos del periodista Pablo Morrugares Parraguirre y del agente de policía que participaba en su servicio de escolta.

El atentado ocurrió el fin de semana en Guerrero, uno de los estados más peligrosos actualmente para ejercer la labor periodística, según la Oficina de Michelle Bachelet en el país. El comunicador cubría información relativa a la actividad de grupos criminales en la región de Iguala y realizaba crítica política. Ya había tenido que dejar el estado una vez por una agresión.

En un comunicado, la Oficina explicó que Morrugares y su escolta fueron atacados la madrugada del domingo 2 de agosto, en la ciudad de Iguala, en el estado de Guerrero. Ambos fallecieron a causa de las heridas ocasionadas por los impactos de bala recibidos.

El periodista, quien cubría información relativa a la actividad de grupos criminales en la región de Iguala y realizaba crítica política, disponía desde 2015 de medidas de protección otorgadas por el Mecanismo de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas, operado por la Secretaría de Gobernación.

En 2016, el periodista se mudó fuera de Guerrero a causa de un ataque en contra suya y de su familia, y había regresado recientemente.

Investigación exhaustiva

La Oficina llamó a las autoridades a investigar de forma exhaustiva y de conformidad con los estándares internacionales los asesinatos, de forma que el crimen no permanezca en la impunidad.

“Para tal fin es necesario agotar todas las líneas de investigación, considerando entre ellas la posible vinculación de este ataque con la actividad periodística desarrollada por la víctima, así como con las amenazas y agresiones previas recibidas”, explica el comunicado.

Con Morrugares, al menos 3 periodistas han sido asesinados en México durante 2020, de acuerdo con la información registrada por la ONU. Guerrero, en particular, es uno de los estados más peligrosos para ejercer la labor periodística en el país.

La Oficina de Bachelet en México ha observado varias agresiones contra la prensa, incluidos al menos cinco asesinatos desde 2017. En este contexto, además de la adopción de medidas de protección para los periodistas de la región, asegura que es necesario concertar acciones interinstitucionales de prevención que permitan abordar las causas estructurales del riesgo y generar un clima propicio y seguro para el ejercicio periodístico.

Compartir