Al hacer un balance del primer año de gobierno, AMLO confesó cinco momentos difíciles en que destaca la explosión de Tlahuelilpan, “fue lo que más pegó en lo íntimo”

El jefe del Estado mexicano Andrés Manuel López Obrador, hizo un balance de su primer año de gobierno en que reconoció cinco momentos difíciles y confesó que la explosión de Tlahuelilpan “fue lo que más me pegó en lo íntimo”. Los otros cuatro momentos son: Migración y la amenaza de imposición de aranceles, la liberación de Ovidio, la masacre de la familia LeBarón y el asilo a Evo Morales.

Tras pregunta expresa del balance para este primero de diciembre en que se cumple un año de haber juramentado como Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador reconoció que pasó por momentos difíciles pero “no muchos, cinco temas”.

Enlistó como primer lugar la explosión en Tlahuelilpan, Hidalgo, en la que perdieron la vida cerca de 137 personas.

“Uno, el más doloroso de todos, el que más me pegó en lo íntimo, fue lo de la explosión en Hidalgo donde perdieron la vida 137 personas. Eso fue lo más lamentable, lo que más nos afectó”, confesó el Presidente de México.

Posteriormente, mencionó el segundo evento que ha marcado el primer año de la Cuarta Transformación (4T): “Luego podríamos decir que tuvimos lo de los aranceles, esa crisis, la amenaza unilateral de imponer aranceles a las mercancías mexicanas, que también fue un momento delicado. Afortunadamente salimos adelante, salimos bien, cumplimos con los compromisos que hicimos y se alejó esa amenaza, y esto ayudó mucho a la estabilidad económica del país”.

El otro evento fue la liberación de Ovidio, hijo del narcotraficante Joaquín “El Chapo” Guzmán, preso de por vida en Estados Unidos.

“Otro momento difícil fue la guerra que se desató en Sinaloa, una guerra breve, yo creo que es la guerra más breve en la historia, una guerra de cuatro horas. Fue también complicado porque tomamos decisiones en circunstancias difíciles, pero consideramos que fue lo adecuado, que se actuó bien.

“Algunos pensaron de otra manera y además respetamos a quienes opinan distinto, pero lo más importante es cuidar la vida de las personas. Si no hubiésemos actuado como lo hicimos hubiese habido muchos muertos”.

El cuarto ha sido la masacre de la familia LeBarón: “Ahora esta lamentable tragedia de la familia LeBarón, la pérdida de la vida de tres mujeres, seis niños, todo eso fue muy fuerte. Y estamos actuando para esclarecer los hechos, para que haya justicia, estamos trabajando en eso”.

Y por último, mencionó la decisión de asilar al presidente caído de Bolivia, Evo Morales.

“Fue una decisión que se tomó, creo que también oportuna, adecuada, apegada a nuestros principios de política exterior de proteger a perseguidos políticos, de proteger a quienes son acosados y pueden ser agredidos. La aplicación del derecho de asilo”.

Asimismo, reconoció como asignatura pendiente el problema de la inseguridad y de la violencia, porque “lo he dicho, se dejó crecer mucho el problema, fue equivocada la estrategia que se aplicó, fue un error, más que un error, un crimen el haber declarado la guerra al narcotráfico y todavía estamos nosotros padeciendo de esa decisión equivocada de pegarle un garrotazo a lo tonto al avispero.

“Porque sí tenemos responsabilidad desde luego; somos responsables, pero no culpables. Esto es muy importante porque cuando llegamos ya estaban las bandas, no surgieron a partir del día primero de diciembre del año pasado y a veces se olvida eso. Por eso hablo, somos responsables porque nos corresponde a nosotros resolver el problema y lo vamos a resolver. Ese es uno de los pendientes”.

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