En una demoledora carta abierta, Juan Daniel Manzo acusa a Álvarez Máynez de buscar «votos, poder y dinero» a costa del asesinato de Carlos Manzo, mientras encubre un nido de complicidades
En un vuelco dramático que sacude la escena política nacional, Juan Daniel Manzo Rodríguez, hermano del alcalde de Uruapan asesinado el pasado 1 de noviembre, ha roto el silencio con una demoledora carta abierta dirigida a Jorge Álvarez Máynez, coordinador nacional de Movimiento Ciudadano.
Con palabras cargadas de indignación, Manzo advirtió de forma contundente al líder emecista: “el oportunismo político no es justicia”.
La reacción de Manzo Rodríguez surge tras el posicionamiento de Álvarez Máynez en defensa del grupo conocido como «Movimiento del Sombrero», de Grecia Quiroz, y sus declaraciones sobre la muerte y el legado del ex alcalde Carlos Manzo.
Para el hermano de la víctima, la postura de Máynez no es más que una burda explotación de la desgracia.
“La muerte de Carlos ha servido para que muchos cercanos y otros no tanto, hagan con la tragedia un lucrativo negocio, al amparo de la consternación y la desgracia familiar”, sentenció con dureza en el documento fechado el 22 de agosto y difundido en redes sociales.
En el fragmento más demoledor de su misiva, Juan Manzo desenmascara los verdaderos intereses de la cúpula de Movimiento Ciudadano: “Usted y su movimiento solo son unos más de la larga lista de personas quienes lo que menos buscan es justicia, sino votos y en consecuencia poder y dinero”.
El «silencio cómplice» y la red de impunidad que Máynez finge ignorar
La crítica de Juan Manzo no se detiene en el discurso político; el hermano del edil asesinado expone una preocupante red de omisiones y encubrimientos que el coordinador nacional de MC pareciera ignorar o querer ocultar de forma deliberada.
Manzo Rodríguez acusó directamente una “nula colaboración” por parte de los integrantes del Movimiento del Sombrero, señalando directamente a la actual presidenta municipal de Uruapan, Grecia Quiroz, a Carlos Tafolla y a otros allegados.
Según el denunciante, este grupo tiene en su poder pruebas cruciales, como los teléfonos celulares del difunto Carlos Manzo, los cuales han omitido y ocultado a los investigadores sin aclarar si estos dispositivos ya han sido manipulados.
Aún más grave, Juan Manzo subraya el “silencio cómplice” del movimiento defendido por Máynez respecto a la captura del coronel José Manuel Jiménez, ex jefe de escoltas de Carlos Manzo, quien actualmente se encuentra prófugo de la justicia sin que el grupo exija su detención.
Es más, la carta denuncia que el legislador Carlos Bautista Tafolla ha llegado al extremo de celebrar la calidad de prófugo de dicho mando militar.
Complicidad interna y ejecuciones extrajudiciales
El relato que Juan Manzo pone sobre la mesa para confrontar a Álvarez Máynez pinta un escenario de traición y violencia extrema. De acuerdo con la carta, el atentado que le quitó la vida a Carlos Manzo se perpetró con la ayuda y complicidad de su propio círculo cercano de seguridad.
Posteriormente, estos escoltas ejecutaron de manera extrajudicial al autor material del crimen, contando con el apoyo de Samuel García Rivero, entonces jefe de protocolo del Ayuntamiento y hoy recluido en el Penal del Altiplano.
Este ex funcionario encarcelado era un colaborador sumamente cercano a Grecia Quiroz, la alcaldesa a la que Álvarez Máynez defiende públicamente.
Ante este panorama, el reclamo familiar es devastador e inapelable: mientras el líder de Movimiento Ciudadano busca votos, la familia Manzo exige que se deje de lucrar con su dolor y que se haga verdadera justicia.


