En nuestro país, las drogas legales, como lo son el alcohol y el tabaco, han crecido en su consumo exponencialmente, sobre todo en mujeres y jóvenes entre los 12 y 17 años

Por Alfonso García Sevilla

No me opongo a la legalización de la marihuana con fines medicinales, soy un convencido de que existen algunas propiedades en esta planta, al igual que se hace con muchas otras especies, que pueden ser usadas en aliviar malestares y/o enfermedades. Sí me opongo a que sea legal el consumo recreativo y los datos en los que baso mi opinión son contundentes.

En nuestro país, las drogas legales, como lo son el alcohol y el tabaco, han crecido en su consumo exponencialmente, sobre todo en mujeres y jóvenes entre los 12 y 17 años y en algunos casos se inicia en niños de 10 años de edad, según cifras que arroja el estudio realizado por la Comisión Nacional Contra las Adicciones que refiere que en el periodo de 2011 a 2017 este aumentó en un 205 por ciento.

Por otra parte, los daños que la mariguana ocasiona a la salud del individuo en altas dosis y en corto plazo, son paranoia, psicosis, pérdida de memoria y alteración del juicio, mientras a largo se puede presentar alteración del cerebro, bronquitis crónica y bajo IQ. Lo anterior avalado por La oficina de las Naciones Unidas para la droga y el delito.

La delincuencia, el narcotráfico, la violencia intrafamiliar y otros males sociales derivados del uso de los diversos tipos de drogas NO disminuirán o se erradicarán con la legalización de la mariguana, al contrario.

Nuestro país padece de una grave falta de cultura y educación en todos los aspectos, así como de una autoridad que ha sido omisa en ver y actuar en consecuencia de la grave problemática derivada de ello, la prevención en materia de salud, y en general en todos los aspectos en la vida del mexicano, no ha sido objeto de la implementación de políticas públicas de alto impacto. Mientras no suceda esto, seguiré en contra de más opciones “recreativas” que incidan en una sociedad cada vez más violenta con autoridades cada vez menos capaces.

*Politólogo, profesor universitario y miembro del Claustro Académico del ITEI

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