La existencia de fosas clandestinas “siempre se ocultó o minimizó la información. Incluso, se envió al marasmo de los datos estadísticos”: Alejandro Encinas

La existencia de fosas clandestinas es “un fenómeno que tiene ya muchos años de existencia en nuestro país, siempre se ocultó o minimizó la información. Incluso, se envió al marasmo de los datos estadísticos donde los casos de desaparición forzada o desaparición por particulares se mezclaban con los datos de homicidio”, así lo declaró Alejandro Encinas Rodríguez, subsecretario de Derechos Humanos, Migración y Población de la Secretaría de Gobernación, al presentar el primer informe de fosas clandestinas en la administración de Andrés Manuel López Obrador.

El subsecretario de la Secretaría de Gobernación (Segob) dio a conocer el primer informe oficial en materia de ubicación y registro de fosas clandestinas, cuerpos y restos humanos encontrados en nuestro país.

“Hay que señalar que a pesar de que esto es un fenómeno que tiene ya muchos años de existencia en nuestro país, siempre se ocultó o minimizó la información. Incluso, se envió al marasmo de los datos estadísticos donde los casos de desaparición forzada o desaparición por particulares se mezclaban con los datos de homicidio cometidos todos los días, a pesar de que la mayor parte de los restos encontrados en las fosas clandestinas se habían cometido con muchos años de anterioridad”, denunció.

Dio a conocer que este registro se estará presentando periódicamente cada 15 días al Gabinete de Seguridad y al Presidente de la República.

Asimismo, Encinas Rodríguez pidió asumir el fenómeno de las fosas clandestinas “como son aquellos espacios donde se inhuman cuerpos de manera ilegal sin conocimiento de la autoridad, que tienen fundamentalmente el propósito de ocultar el paradero de una o de varias personas”.

Se pronunció por diferencias el concepto de fosas clandestinas del de fosas comunes, donde “las fosas comunes son aquellos espacios donde se inhuman de manera no individualizada, sean identificados o no, cuerpos por la autoridad, aunque también, y de manera lamentable, hemos encontrado en fosas comunes inhumaciones clandestinas o ilegales, donde no se lleva el registro de las personas que se ubican en estas fosas o de también los grupos delictivos hacen inhumaciones clandestinas, y el mejor ejemplo de ellas son las fosas de Tetelcingo y de Jojutla que son del dominio público”.

Indicó que para llevar el registro de las fosas clandestinas se está atendiendo a la Ley General en materia de Desaparición Forzada de Personas o Desaparición Cometidas por Particulares que crea el Sistema Nacional de Búsqueda.

“Esta es una ley que entró en vigor en enero del año pasado y que obliga a la autoridad a llevar un registro nacional de fosas comunes y fosas clandestinas que permita contar con información fidedigna y actualizada en coordinación con la Fiscalía General de la República, las fiscalías de los estados y en el caso nuestro, que estamos elaborando estos informes, es en coordinación con los colectivos de víctimas de desaparición, así como con familiares de fuentes abiertas, de investigaciones periodísticas, de investigaciones académicas”.

Dijo que “necesitamos desarrollar, las capacidades institucionales que tenemos que desarrollar para registrar e identificar los cuerpos de las víctimas”.

Por último, espero que “este trabajo deberá no solamente reconocer la magnitud del problema, sino establecer las acciones para enfrentarlo y resolverlo, conocer lo complejo de esta realidad, contar con información del contexto en que se desarrolla y, lo que es fundamental, contribuir al acceso a la verdad y a la justicia para las víctimas y que estos delitos no queden impunes”.

Compartir