La presidenta Claudia Sheinbaum rechazó tajantemente las acusaciones de Felipe Calderón sobre una supuesta «justicia selectiva», defendiendo la legalidad de la detención de Ernesto «N»
En un estruendoso choque de narrativas, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ha lanzado una contraofensiva fulminante contra el ex mandatario Felipe Calderón. La manzana de la discordia: la estrepitosa caída de Ernesto «N», ex gobernador de Baja California, hoy tras las rejas y señalado como una pieza clave en un engranaje de corrupción que parece no tener fondo.
El Golpe: Una Red «Colosal» de Huachicol Fiscal
La detención de Ernesto «N» no es un evento menor. Según la fiscal general de la República, Ernestina Godoy, el ex Mandatario estatal formaba parte de una red «colosal» de huachicol fiscal que operaba con una precisión quirúrgica para desfalcar al Estado. Las cifras son de escándalo: un daño al fisco superior a los 4 mil millones de pesos, mediante un modus operandi basado en declaraciones falsas ante las aduanas para ocultar el trasiego de más de 15 millones de litros de combustible.
La Estocada de Calderón: «Justicia Selectiva»
Desde el exilio digital, Felipe Calderón no tardó en disparar sus dardos, acusando al gobierno actual de ejercer una «justicia selectiva». Con una retórica afilada, el michoacano evocó la máxima porfiriana: “A los amigos, justicia y gracia; a los enemigos, la ley a secas”.
Calderón no se guardó nada y puso sobre la mesa una lista de nombres que, según él, gozan del manto protector de la autollamada Cuarta Transformación: desde el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, hasta el senador Enrique Inzunza, todos ellos señalados por presuntos vínculos con el crimen organizado que la autoridad simplemente «no toca».
La Respuesta de Sheinbaum: Entre la Memoria y la Ironía
Fiel a su estilo, Sheinbaum utilizó la tribuna de «la mañanera» para negar rotundamente estas acusaciones, sentenciando que «no hay justicia selectiva». En un giro dramático, la Presidenta intentó exponer una contradicción en Calderón, asegurando que el ex Mandatario ya había señalado a Ernesto «N» por vínculos delictivos en 2017.
“Calderón tiene publicaciones de 2017 en contra del exgobernador, acusándolo de vínculos con una organización delictiva. Acaba de publicar Calderón, hablando de la solidaridad con este exgobernador y diciendo que hay justicia selectiva, cosa que negamos absolutamente”, dijo Sheinbaum.
Sin embargo, el diablo está en los detalles. Mientras Sheinbaum sostiene que Calderón acusó al hoy detenido de nexos criminales, los registros muestran que el panista se limitó a lanzar comentarios irónicos en aquel entonces, llamándolo «destacado y tolerante humanista e intelectual», sin que existan pruebas públicas de acusaciones directas por crimen organizado en sus redes de 2017.
Crítica de Fondo: ¿Justicia o Estrategia Política?
Este nuevo episodio de la eterna pugna entre el «calderonismo» y el «obradorismo/sheinbaumismo» deja un sabor agridulce en la opinión pública. Por un lado, la detención de un exgobernador por un fraude de 4 mil millones de pesos es una victoria innegable contra la impunidad. Por el otro, la sombra de la duda que proyecta Calderón sobre la inacción en casos que involucran a figuras de Morena —como los 34 marinos bajo investigación o los funcionarios acusados de alianzas criminales— sigue siendo un flanco abierto que el gobierno no logra cerrar con claridad.


