AMLO: El Presidente no tendrá palomas mensajeras ni halcones amenazantes; ninguna autoridad encargada de impartir justicia será objeto de presiones ni de peticiones ilegítimas

Andrés Manuel López Obrador se dirigió por primera vez como Presidente Electo y como representante del Poder Ejecutivo y de frente al Poder Judicial clarificó que “no será más el poder de los poderes” y que “El Presidente no tendrá palomas mensajeras ni halcones amenazantes; ninguna autoridad encargada de impartir justicia será objeto de presiones ni de peticiones ilegítimas”.

Lo anterior luego que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) le entregara en manos de su presidenta, Janine Otálora Malassis, la constancia que los acredita como el Presidente electo de México.

Al dirigirse a la nación, López Obrador rindió homenaje al Pueblo de México por su evidente vocación democrática y agradeció a los ciudadanos que depositaron su confianza en el proyecto AMLO al tiempo que reconoció la madurez política de quienes aceptaron los resultados electorales.

“Ahora nos corresponde asimilar correctamente los sentimientos expresados por el pueblo al emitir el sufragio y ser ejecutores escrupulosos y fieles de ese mandato”, dijo.

Admitió que este primero de julio la gente votó por un gobierno honrado y justo.

“En mi interpretación, la mayoría de los ciudadanos mexicanos están hartos de la prepotencia, el influyentismo, la deshonestidad y la ineficiencia, y desean con toda el alma poner fin a la corrupción y a la impunidad”.

Dijo que millones de mexicanos aspiran vivir en una sociedad mejor, sin la monstruosa desigualdad económica y social que padecemos.

“Ha sido muy satisfactorio constatar que incluso los sectores de clase media y no pocos de los más acaudalados manifestaran con su voto el deseo de mejorar la situación del prójimo y su acuerdo en el principio de que el gobierno ha de representar a todos, pero que debe dar preferencia a los olvidados y a los más pobres de México”.

Manifestó que otro de los mandatos de la mayoría es el evitar la violencia, atendiendo para ello las causas que la originan y reformular la política de seguridad, hoy centrada casi exclusivamente en el uso de la fuerza, a fin de construir la reconciliación nacional en el bienestar y en la justicia.

Y de las lecciones que dejó la contienda del primero de julio, López Obrador destacó la que tiene como destinatarios a los dirigentes políticos y a los servidores públicos; es decir, “a nosotros mismos: la gente votó para que exista en México un verdadero Estado de Derecho; el pueblo quiere legalidad, no la simulación que en la aplicación de la ley ha persistido desde el Porfiriato.

“Los mexicanos votaron también para que se ponga fin a las imposiciones y los fraudes electorales. Quieren castigo por igual para políticos corruptos y para delincuentes comunes o de cuello blanco”.

Aseveró que los mexicanos plasmaron en su sufragio el anhelo de que los encargados de impartir justicia no actúen por consigna y que tengan el arrojo de sentirse libres para aplicar sin cortapisas ni servilismos el principio de que al margen de la ley, nada, y por encima de la ley, nadie.

“En lo que a mi corresponde, en mi carácter de titular del Ejecutivo federal actuaré con rectitud y con respeto a las potestades y la soberanía de los otros poderes legalmente constituidos; ofrezco a ustedes, señoras y señores magistrados, así como al resto del Poder Judicial, a los legisladores y a todos los integrantes de las entidades autónomas del Estado, que no habré de entrometerme de manera alguna en las resoluciones que únicamente a ustedes competen.

“En el nuevo gobierno, el Presidente de la República no tendrá palomas mensajeras ni halcones amenazantes; ninguna autoridad encargada de impartir justicia será objeto de presiones ni de peticiones ilegítimas cuando esté trabajando en el análisis, elaboración o ejecución de sus dictámenes y habrá absoluto respeto por sus veredictos”.

Para rematar, Andrés Manuel López Obrador aseguró: “El Ejecutivo no será más el poder de los poderes ni buscará someter a los otros. Cada quien actuará en el ámbito de su competencia y la suma de los trabajos respetuosos e independientes fortalecerá a la República y el Estado Democrático de Derecho transitará del ideal a la realidad”.

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