Desde Estados Unidos se han revelado conversaciones que indican que desde Illinois, Chicago, se dirigió la desaparición forzada de los 43 normalistas de Ayotzinapa

Fuertes revelaciones han salido a la luz pública sobre el Caso Ayotzinapa. Se derriba una vez más la verdad histórica del gobierno de Enrique Peña Nieto y da la razón a los expertos del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) que denunciaron que en la desaparición forzada de los 43 normalistas estaban involucradas las mafias que trafican cargamentos de cocaína y heroína a Estados Unidos.

De acuerdo a lo revelado por el Grupo Reforma, la desaparición forzada de los 43 normalistas de Ayotzinapa se dirigió precisamente desde Chicago, Estados Unidos, desde donde se captó una intensa comunicación entre los mandamases del cartel Guerreros Unidos y sus secuaces en Iguala, del estado de Guerrero, localizado al sur de México.

De acuerdo a lo revelado desde el país vecino determinaron qué hacer con los estudiantes de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos a partir de la noche del 26 de septiembre de 2014, cuando fueron capturados los muchachos, de quienes se creían eran del grupo contrario.

En este episodio de los más tristes y oscuros de México en cuanto a la violación de los derechos humanos se refiere, murieron seis personas del equipo de Avispones y desaparecieron 43 normalistas.

Las conversaciones que fueron captadas se hicieron a través de mensajes de Blackberry y éstas escuchas ya forman parte del caso No. 1:14-cr-00705 de la Corte Norte de Illinois, donde se está investigando el trasiego de heroína proveniente del sureño estado mexicano de Guerrero a territorio estadounidense.

Mientras que en México el cartel Guerrero Unidos no es catalogado como una organización fuerte sino como un grupo local de narcos, en Estados Unidos se está revelando una red bien organizada del narcotráfico, que hasta ahora se ha manejado con bajo perfil. Ya se investigan los nexos de esta red.

De acuerdo a dichas escuchas, los capos al saber de inmediato la captura de los normalitas dieron órdenes, pidieron apoyos de policías y autoridades para decidir sobre el destino final de los estudiantes.

Asimismo, estas revelaciones dejan dudas, dado que se ha descubierto que los narcotraficantes habían capturado a 60 personas y habría varios muertos. Queda pendiente investigar qué pasó con las 17 personas que no están incluidas en el Caso de los 43 de Ayotzinapa.

Lo revelado da la razón a los integrantes del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). Éstos señalaron que el Estado mexicano debería investigar el papel que jugaron el Ejército y la Policía Federal la noche de Iguala del 26 de septiembre de 2014.

Como es sabido, la autoridad castrense y la policía estuvieron al tanto de los movimientos del ataque masivo pero no intervinieron para frenar dicho ataque y mucho menos en la desaparición forzada los normalistas.

Incluso señalaron que una patrulla de policías federales detuvo uno de los cinco autobuses en los que se desplazaron los estudiantes por distintos puntos de Iguala.

Además el GIEI alertó del quinto autobús en el que viajaban los normalistas y del que el gobierno mexicano se ha rehusado a dar más detalles. Se sospecha que en este bus pudo haber resguardado la droga que iba a Estados Unidos.

La Corte Norte de Illinois está acusando a Pablo Vega, identificado por la autoridad estadounidense como Silver, y varios de sus socios de introducir a Chicago grandes cantidades de cocaína y heroína.

Según lo revelado supuestamente Silver ahora es testigo protegido a fin de resolver el caso de narcotráfico referido.

Esta es parte de las escuchas:

“Silver”, uno de los jefes de Guerreros Unidos. Un personaje identificado como “Soldado del Amor” responde: “Se metieron los contras y hubo un vergasero”.

“Silver” ordena en su respuesta: “Ira que hagan una demanda colectiva al gobierno y una marcha con los de transportes”.

“Soldado” le dice que eso ya lo hacen. “Van a tapar todas las entradas”, le dice.

“Todavía no hay Marina, ¿verdad? Ira hay una entrada después del tope que viene de Chilpo (Chilpancingo) que la recorran y que ‘El Cholo’ esté alerta y alerte a la gente”, ordena “Silver” desde Chicago.

“El Cholo” es Alejandro Palacios, un operador de Guerreros Unidos.

Dos horas después “Silver” recibe otro reporte ahora de un personaje identificado como “Aníbal”.

“Solo que llevaban 60 paquetes ya guardados (en referencia a personas detenidas-desaparecidas) y otros con San Pedro (asesinados) de aquellos y solo heridos de este lado incluyendo la sirvienta de ‘El Oso’”.

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