Tras conformar su Cartel Inmobiliario, Morena denuncia al candidato a gobernador Pablo Lemus de delincuencia organizada y defraudación fiscal

El candidato de MC y sus allegados, incluso familiares, conforman el “Cartel Inmobiliario de Jalisco” y han crecido su patrimonio con inmuebles que reportan con precios muy por debajo de las valuaciones en el mercado; la esposa del emecista tiene en su haber más de 60 propiedades compradas durante el periodo en el que su pareja ha sido alcalde tanto de Zapopan como de Guadalajara

Los ilícitos cometidos por el “Cartel Inmobiliario”, que encabeza Pablo Lemus en Jalisco, son un escándalo nacional, luego de que la diputada federal Cecilia Márquez y Euripides Flores, Jurídico del CEN de Morena, acudieran ante la Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada (FEMDO) para interponer una denuncia por delincuencia organizada, operaciones con recursos de procedencia ilícita, así como por defraudación fiscal en contra de Lemus Navarro y sus cómplices, entre ellos empleados municipales a su servicio e, incluso, familiares directos de quien fuera alcalde de Zapopan y Guadalajara y aprovechó esa posición para triangular compras de terrenos y contratos inmobiliarios por varios cientos de millones de pesos.

“Pablo Lemus Navarro es quien encabeza este cartel. Hoy estamos denunciándolo por lavado de dinero, por delincuencia organizada pero, sobre todo, por evasión fiscal; a él, a sus socios y a sus familiares. Imagínense que Pablo Lemos Navarro es tan nefasto que inmiscuye a sus seres que más quiere en ilícitos, en lavado de dinero, en evasión fiscal, sobre todo en un delito que es muy, muy grave que es el del uso de recursos de procedencia ilícita”, señaló Cecilia Márquez.

Asimismo, se da cuenta de que María Elena Villa Ramos, esposa del Pablo Lemus, tiene en su haber más de 60 propiedades, las cuales se han adquirido en un tiempo récord y que, justamente, empatan con los años que su marido ha sido presidente municipal de las dos ciudades más grandes del Área Metropolitana de Guadalajara.

En este contexto, no sólo la esposa del ex presidente municipal se ha hecho de manera poco clara de bienes inmuebles, sino que también algunos de los empleados municipales vieron crecer su patrimonio de manera meteórica bajo el cobijo de su jefe Pablo Lemus.

Francisco José Ontiveros Balcázar, director de Obras Públicas del ayuntamiento de Guadalajara, se hizo de propiedades en dos fraccionamientos que presumen tener los mejores campos de golf en el Estado de Jalisco; en 2018 compró un terreno por 5.7 millones de pesos en El Cielo, con un valor  infra valuado a la realidad comercial, cuando lo real ronda sobre 12 millones de pesos, ya que cuenta con  una exclusiva urbanización donde las mansiones tienen un valor comercial superior a los 30 millones de pesos.

El año pasado Ontiveros adquirió un departamento en el Country Club de Guadalajara por el que pagaron casi cuatro millones de pesos, igualmente en la escritura pública refiere un valor inferior a la realidad, cuando por lo menos ese departamento ronda sobre diez millones de pesos.

Ismael Jáuregui Castañeda, actual director de Obras  Públicas  de Zapopan, y quien antes había trabajado en dos constructoras privadas, al convertirse en funcionario su patrimonio creció; de 2017 a la fecha compró cinco propiedades que en conjunto le costaron cuatro millones de pesos, al igual que su compañero sub-valuó las propiedades, dado que en la realidad triplican el valor asentado en la escritura pública,  es decir que adquirió bienes por doce millones de pesos con sueldos mensuales que no rebasan los 100 mil pesos en los ayuntamientos de Guadalajara y Zapopan.

Asimismo, tres funcionarios del equipo de Lemus han sido capaces de comprar de  contado propiedades millonarias, un ejemplo es José Luis Tostado Bastidas, el síndico y alcalde interino de Zapopan cuando Lemus pidió licencia en 2018 para buscar la reelección; en 2021, Tostado adquirió de contado una mansión por 12.8 millones de pesos en el fraccionamiento Colinas de San Javier, en Guadalajara, la colonia más exclusiva de Guadalajara, utilizando la multi-citada estrategia de no poner el valor real de la escritura cuando las mansiones en dicha colonia superan la cantidad de 25 millones de pesos, y en este caso declaran en la escritura pública una tercera parte de su valor real.  

El año pasado, Bonifacio Ramírez Santiago, actual director de Participación Ciudadana en el ayuntamiento de Guadalajara, también pagó de contado una casa por siete millones de pesos en el lujoso fraccionamiento El Palomar, de manera sistemática continúan con la mencionada estrategia de sub-valuación, cuando la finca en cuestión por lo menos vale 20 veinte millones de pesos.

Además de lo anterior, en 2023 Luis Rangel García, director de Padrón y Licencias de Guadalajara, quien pagó de contado dos nuevas propiedades un terreno en Zapotlanejo que le costó 195 mil pesos y una casa en Residencial los Robles, en Zapopan, por 4.5 millones de pesos. En el Registro Público de la Propiedad de Jalisco, al igual que sus compañeros, sigue con la misma estrategia para no poner los valores de las propiedades muy por debajo de la realidad del mercado inmobiliario en esas zonas.

También hay otras inscripciones recientes del primer círculo de Lemus, Ricardo Flores López, su secretario particular en el ayuntamiento de Guadalajara, ha incrementado su patrimonio desde el 2010, cuando comenzó a formar parte del primer círculo de Lemus en el gobierno de Zapopan; Flores compró en 2022 un departamento en el Fraccionamiento Altamira por 2.5 millones de pesos, además de dos casas que le costaron en conjunto un millón 200 mil pesos en 2016 y 2019, los tres están en Zapopan.

De hecho, el candidato a la gubernatura, Pablo Lemus, ha utilizado a su propia familia para ocultar operaciones inmobiliarias y así poder desarrollar edificios en Guadalajara con una de las constructoras “favoritas” del municipio.

Una empresa representada por Guillermo Lara Ochoa, a la que en conjunto le han asignado de forma directa contratos por más de 250 millones de pesos en los ayuntamientos de Guadalajara y Zapopan, es la que desarrolló tres torres de departamentos en una exclusiva zona, cuyo terreno fue propiedad de la madre del ex presidente municipal Pablo Lemus Navarro; por estos hechos, desde el 20 de mayo, se presentaron al menos cuatro denuncias por actos ilícitos inmobiliarios y de defraudación fiscal en Jalisco.

De este modo, queda en evidencia que Pablo Lemus Navarro ha utilizado sus cargos públicos para tejer una red delincuencial que saca provecho y especula con bienes inmuebles para beneficio de suyo, de su familia y cómplices allegados, con lo que encabeza la mafia del “Cartel Inmobiliario de Jalisco” que tiene azorada a la ciudad, donde la gran mayoría de los ciudadanos apenas si pueden aspirar a comprar casas en zonas de multifamiliares o de interés social.

Compartir