Para calmar las protestas del Movimiento Pase Libre, la presidenta Dilma Rousseff prometió un Pacto Sobre Servicios Públicos, ellos exigen cero corrupción

Tras derrocar la dictadura militar tuvieron que pasar 29 años para desafiar al gobierno progresista brasileño e inesperadamente el pasado 6 de junio en Sao Paulo el gigante social despertó y salió a las calles para protestar contra la corrupción y contra quienes los consideran invisibles: la clase gobernante y políticos.

Pasaron días de protesta y Dilma Vana Rousseff, presidenta de Brasil y sucesora del Luis Inacio Lula da Silva, escuchó las voces de la protesta e intentó calmarlas. Por medio de un mensaje nacional prometió un Pacto por los Servicios Públicos que incluye transporte, educación y salud.

Brasil manifestacionNo obstante el Movimiento Pase Libre (MPL), parece no conformarse con el Pacto por Brasil, porque lo que empezó como una simple protesta por el alza del transporte público se volvió en un movimiento que buscará reinstalar la democracia, reformas a la Constitución y ampliar los derechos civiles.

VUELTA A LA DEMOCRACIA

La revuelta social que comenzó el pasado 6 de junio en Brasil ni siquiera se compara con la histórica de hace 29 años, cuando precisamente los hombres y mujeres alineados en la izquierda eran quienes se rebelaban contra la dictadura militar que tenía 21 años sometiendo al pueblo brasileño.

La historia política de Brasil inscribe que 1983 cuando surgió el Movimiento Directas Ya, alrededor de 50 mil personas se manifestaban en Río de Janeiro y otras 60 mil en Belem y gritaban: “Elecciones abiertas inmediatas”. Desde el golpe de estado de 1964, a los brasileños no se les había permitido votar para elegir directamente al presidente.

Tras un par de años de lucha en 1985 derrotaron al dictador militar João Baptista de Oliveira Figueiredo.

La redemocratización inició en 1985 y este movimiento social fue capaz de consolidar la democracia en 1988 al restablecer las elecciones directas para la presidencia de la República y con la promulgación de una Constitución que garantizaba los derechos sociales de los brasileños.

Dilma Rousseff 1Ahora la sorprendida fue la presidenta Dilma Vana Rousseff, pues el pasado 6 de junio se gestó un movimiento de indignados por el alza nueve centavos de dólar al transporte público que parecía que no pasaría de Sao Paulo. No fueron ni 50 ni 60 mil los opositores como en los ochentas, ahora más de un millón de brasileños salen a las calles a exigir redirección en la democracia.

MOVIMIENTO PASE LIBRE

Dicen que surgió de la noche a la mañana, lo cierto es que ni siquiera los servicios secretos de Brasil esperaban que en plena copa Confederaciones se alzara un movimiento social que amenaza con sobrevivir y activarse hasta el Mundial de Futbol 2014.

Brasil protesta 4Luego de las protestas masivas que en primera instancia alcanzaron a 80 ciudades la Agencia Brasileña de Inteligencia comenzó a vigilar los movimientos de Pase Libre o Tarifa Libre y su principal campo se operación han sido las redes sociales como Facebook, Twitter, WhatsApp y Instagram.

A pesar que desde el enero del 2013 Fernando Haddad, alcalde Sao Paulo, ya había advertido que incrementaría el transporte público y que dicha tarifa entraría en vigor el primero de junio, la Agencia de Inteligencia no pudo alertar a la presidenta Vilma Rousseff del movimiento, pues estaban más ocupados con la seguridad de la Copa Confederaciones.

Diarios de Brasil como La Vanguardia, han informado que el Movimiento Pase Libre es liderado por Ninna Capello y por el profesor Lucas Monteiro de Oliveriay este movimiento tiene ocho años por la tarifa cero.

Brasil protesta 1Con apenas 40 militantes el Movimiento Pase Libre convocó a los brasileños, en su mayoría de la clase media, a salir a las calles en contra del aumento, considerando que la tarifa de transporte público en Brasil es de las más caras del mundo y que en promedio un trabajador toma cuatro pasajes al día y tendría que trabajar 13 minutos para costearse un boleto.

MANIFESTACIONES HISTÓRICAS

El 6 de junio la Avenida Paulista, de Sao Paulo, fue el punto de reunión de miles de brasileños que molestos protestaban contra el alza del transporte público, mientras que gobierno, políticos e iniciativa privada disfrutaban de la Copa Confederaciones.

La presidenta no lo esperaba ni nadie le anunció de la insurrección, sólo observaba perpleja y conocedora del desborde que podría provocar la revuelta. No lo dudó y tuvo que consultar al ex presidente Luis Inacio Lula da Silva.

Brasil protesta 3Este movimiento es ajeno a los progresistas y al Partido de los Trabajadores y aunque inició exclusivamente contra el alza a la tarifa del transporte público y con el apoyo de dos mil ciudadanos, las protestas fueron creciendo y tras 12 días de silencio la presidenta brasileña se dirigió a su pueblo y daba cuenta de que había improvisado una estrategia para calmar a los manifestantes.

Luego de reunirse en Sao Paulo con Lula da Silva, la presidenta de Brasil se dirigió con el alcalde de dicha ciudad, Fernando Haddad, para exigirle que diera marcha atrás al incremento del pasaje colectivo, a quien no le quedó otra que revocar la medida.

Brasil protesta 6Pero el clamor social no solo era por el incremento del transporte público sino realmente lo que se asomaba era la indignación por la construcción de majestuosos estadios y los altos gastos para el Mundial de Futbol del 2014 y el deterioro de los servicios públicos.

En las calles miles les recordaban: “Aparecen solo para pedir votos. Ahora son invisibles”. En el 2014 habrá elecciones para elegir gobernadores, senadores y diputados.

Las protestas se dirigen contra la corrupción, contra la clase política en general y contra los partidos tradicionales.

Cinco días después de que Dilma Vana Rousseff reconociera los reclamos de sus gobernados, el 17 de junio se daba una protesta más pero con el apoyo de 250 mil personas. En Río de Janeiro fue la mayor protesta con cien mil gentes. Para ese entonces las demandas eran mayores: mejor educación, hospitales y escuelas de calidad.

Brasil protesta 5Al Movimiento del Pase Libre no le bastaron las palabras de su presidenta y se propuso sacar a la calle el 20 de junio a un millón de personas por una convocatoria que hicieron por medio de facebook. Salieron y paralizaron a 100 ciudades.

Para contrarrestar la masiva protesta, 110 mil militantes y simpatizantes del Partido de los Trabajdores (PT) se congregaron en la Sao Paulo para expresar su apoyo al gobierno. tuvieron que abandonarla entre insultos al llamarlos corruptos y oportunistas.

PACTO POR LOS SERVICIOS PÚBLICOS

Dilma Vana Rousseff tuvo que recapacitar y 24 horas después de la gigantesca protesta se dirigió a la nación mediante un mensaje grabado y emitido en todas las cadenas de televisión y radio.

Ante la amenaza de extenderse las protestas hasta el años entrante, cuando se celebrará el Mundial de Futbol 2014 y los comicios electorales, la presidenta de Brasil cedió y anunció la negociación de un Pacto de Servicios Públicos.

Dilma RousseffAdemás Dilma Rousseff aseguró que su gobierno destinará el cien por ciento de los recursos del petróleo a la educación, además de atender las necesidades de salud con la contratación de médicos procedentes del extranjero.

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