El espectáculo del termo: Alito Moreno convierte el arranque electoral en un sainete propagandístico
El inicio formal del proceso electoral de 2027 en el Instituto Nacional Electoral (INE) quedó marcado no por el debate democrático de altura, sino por un despliegue de provocación estelarizado por el dirigente nacional del PRI, Alejandro «Alito» Moreno.
En plena sesión extraordinaria del Consejo General, el líder priista decidió acaparar los reflectores portando en la mesa del árbitro electoral un termo rojo brillante impreso con la leyenda «Vota PRI», desatando de inmediato señalamientos por actos anticipados de campaña en la mismísima sede institucional.
La maniobra provocó una violenta reacción en cadena. Durante el desarrollo de la reunión, la presidenta nacional de Morena, Ariadna Montiel, fotografió el recipiente a las 12:12 horas y coordinó con el comunicador Manuel Pedrero la exhibición del priista en plataformas digitales.
El incidente derivó en acusaciones directas contra Moreno por violar la normativa electoral frente a la mirada de los propios consejeros. El escándalo escaló a tal punto que, en la transmisión oficial del organismo electoral, la imagen del polémico artículo tuvo que ser censurada en pantalla con una franja negra.
Lejos de matizar la controversia o enfocar su mensaje en la agenda del país, Alito Moreno consumió casi ocho minutos de su intervención en el pleno del INE para lanzarse contra el gobierno y el partido oficialista, cuestionando a las instituciones por permitir la promoción extemporánea de aspirantes.
Posteriormente, lejos de asumir una postura seria, el dirigente del tricolor llevó el conflicto a la red social X para vanagloriarse del hecho.
Posando nuevamente con el envase, argumentó que era utilería de «campañas pasadas», impulsó el hashtag #TermoChallenge y ofreció con ironía enviar un ejemplar a las oficinas de Montiel.
La respuesta del oficialismo terminó por evidenciar la erosión política del partido que encabeza. Montiel le sugirió ironizando que guardara el objeto como «lo que queda del PRI», mientras que la cuenta oficial de Morena ridiculizó al dirigente difundiendo una versión editada del termo con la leyenda «8 por ciento y bajando».
Aunque en declaraciones posteriores a Milenio Moreno intentó presentar la filtración de mensajes como una señal de «desesperación» de sus opositores y llamó a cuidar las elecciones, el episodio lo dejó expuesto como un líder enfocado en el show mediático y la trifulca superficial, subordinando el debate institucional a la provocación de redes sociales.

