En el marco del “Día Internacional de la Mujer”, Alerta de género sin respuesta

Alarmante resultan las cifras que genera nuestro país respecto a la cada vez mayor incidencia de asesinatos en contra de las mujeres por motivos de odio y rechazo, ante la mirada omisa de autoridades y sociedad. 

De ello se han generado, de 2015 a la fecha, según el Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres) ¡22 alertas de género en el mismo número de entidades federativas! Sin que se tengan avances significativos, ya que las cifras van en aumento, durante 2017 se registraron 671 feminicidios y que, dicho sea de paso, cada vez se realizan con más saña.

Esto además de lo que señala el INEGI en la última Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares, donde señala que el 66 por ciento de las mujeres han sufrido algún tipo de violencia física, sexual, laboral o emocional, en los ámbitos públicos y privados. 

¿Cuáles son las causas que han originado esta vergonzosa realidad? Sin duda, la cultura machista que ha imperado, el ver a la mujer sumisa y abnegada, como una cosa al servicio del hombre y a su uso en todos los aspectos de la vida cotidiana.

Y más lamentable que la escalada de violencia contra las mujeres resulta la omisión de gobierno y sociedad, la falta de políticas públicas que incidan en las escuelas para cambiar el chip del trato a las mujeres, además de la poca capacidad del estado para establecer medidas tendientes a coadyuvar en los hogares mexicanos para revertir, prevenir y erradicar la violencia de género en todos sus ámbitos.

Mientras las cifras aumentan, las alertas de género nada han logrado, exhibiendo una vez más la falta compromiso y capacidad de respuesta de las autoridades ante una realidad que nos aplasta y que sin el despertar de la conciencia del ciudadano difícilmente se podrá revertir. Más allá de gobiernos, el primer paso lo debemos dar como sociedad, de lo contrario sigamos viendo impasibles que nuestras madres, hermanas, hijas, amigas, colegas, etc. Sigan sufriendo violencia y roguemos porque no sean las siguientes víctimas. 

Politólogo, profesor universitario y miembro del Claustro Académico del ITEI

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