Erika Guevara-Rosas, directora para las Américas de Amnistía Internacional, le advirtió el gobierno peñista que el espionaje es un crimen y no puede justificarse

Ante el informe “#GobiernoEspía, vigilancia sistemática a periodistas y defensores de Erika Guevara-Rosas derechos humanos en México”, , directora para las Américas de Amnistía Internacional, advirtió al gobierno mexicano que el espionaje es un crimen, es ilegal y no puede justificarse.

[pullquote]Como es sabido, las organizaciones como Citizen Lab, Article 19 (Oficina para México y Centroamérica), R3D: Red en Defensa de los Derechos y Digitales y SocialTIC presentaron el informe “#GobiernoEspía, vigilancia sistemática a periodistas y defensores de derechos humanos en México”.[/pullquote]

La directa indicó que la investigación que se publicó en The New York Times, demuestra el uso de malware con el objetivo de espiar teléfonos móviles de defensores de derechos humanos, periodistas y activistas anticorrupción y en este sentido la organización informó que comparte las preocupaciones de estas organizaciones frente al espionaje de personas defensoras de Derechos Humanos, periodistas y activistas.

“En un mundo donde los poderosos imponen de forma creciente un discurso dañino que menoscaba los derechos humanos, los derechos a la privacidad y a la libertad de asociación y de expresión son más importantes que nunca”, apuntó.

Advirtió que la combinación de vigilancia selectiva, nuevas tecnologías para amenazar y silenciar a las personas, el uso indebido de las leyes y represión de protestas pacíficas ha creado un nivel de peligro sin precedentes para los y las activistas de derechos humanos, tal como Amnistía Internacional documentó en el informe: “Defensores y defensoras de los derechos humanos bajo amenaza. La reducción del espacio para la sociedad civil”.

“Esta nueva evidencia confirma que periodistas y defensores de derechos humanos mexicanos son blanco de prácticas ilegales diseñadas para interferir y obstaculizar su trabajo. Estos hallazgos son consistentes con las investigaciones previas de Amnistía Internacional y muestran un claro patrón de uso ilegal de la tecnología en un intento de controlar cualquier crítica contra quienes están en el poder”.

Adicionalmente, las redes de troles generan campañas de desinformación cuyo objetivo es desacreditar y estigmatizar a quienes defienden los derechos humanos.

Por último manifestó que los periodistas y defensoras de los derechos humanos ponen constantemente en riesgo sus vidas para defender los derechos de todos y para informar al público.

“Esto no es un crimen y el espionaje sobre estas actividades es ilegal y no puede justificarse. Estas acciones deben ser investigadas pronta y adecuadamente, advirtió.

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